martes 10 de noviembre de 2009

LA ENFERMERÍA EN UN MUNDO DE TRANSFORMACIÓN

Las enfermeras monásticas

Las mujeres de estos monasterios estaban amparadas por la Iglesia, que proporcionaba libertad y seguridad para seguir estudios intelectuales o intereses prácticos. Muchas mujeres famosas de la Alta Edad Media estuvieron relacionadas con la vida monástica. Hildegarde, cuyos conocimientos médicos y visión política fueron muy notables. Otras mujeres asumieron la labor médica y de enfermería en los hospitales.

El cuidado de los enfermos era la tarea principal. Radegunda cuidó personalmente a los pacientes en el hospital que había fundado. Era particularmente sensible con los leprosos, que eran marginados sociales, y se la vio besando sus cuerpos enfermos. No existen indicios de que hubiera médicos relacionados con este hospital. Al parecer, los cuidados de enfermería eran la base para la recuperación de la salud.

Santa Brígida se convirtió en una abadesa famosa en Irlanda, y era respetada como erudita, educadora, consejera y experta en las artes de curación. También se conocía por cuidar a los enfermos y haber curado leprosos. Se le dio el título de “patrona de la curación”.

El islamismo

Las enseñanzas de la mujer y de los niños, aunque tenían licencia para la práctica de la medicina general.

Los requisitos habituales de la escuela de Salerno eran tres años de premedicina a nivel de escuela superior para el estudio de la lógica, filosofía y literatura, cinco años de medicina y cirugía y un año de práctica con un médico famoso. Hacia el año 1140 se dictó una ley que prohibía la práctica de la medicina a quien no tuviera licencia. El Régimen Sanitatis Salernitanum fue el trabajo más famoso de la escuela de Salerno. Este poema latino, que contenía preceptos racionales sobre dietética e higiene, ha sido objeto de numerosas versiones y más de 300 ediciones.

Los hospitales medievales

En la actualidad todavía perduran tres hospitales medievales famosos que se construyeron fuera de los muros monásticos: el Hôtel Dieu de Lyon, el Hôtel Dieu de París y el Hospital del Santo Spirito de Roma. La información más completa sobre las cuestiones de enfermería procede de los centros de Lyon y París.los primeros hospitales se establecieron como xenodochiao casas de caridad y atendían a los necesitados y desvalidos tanto como a los enfermos.

El Hôtel Dieu de Lyon realizaba diversos trabajos caritativos aparte los propios de la enfermería y estaba diseñado para recoger a peregrinos, huérfanos, pobres, débiles y enfermos. Sus primeras enfermeras fueron mujeres laicas reclutadas entre penitentes y viudas. Con el tiempo los hombres ayudaron en el trabajo de enfermería.

El Hôtel Dieu de París fue construido con una puerta abierta para todos los que sufrían.comenzó como un pequeño hospital y creció hasta alcanzar proporciones impresionantes. El Papa Inocencio IV organizó el grupo originario de mujeres laicas que atendían a los enfermos como orden religiosa.

Tanto los hermanos como las hermanas tenían asignadas actividades específicas, entre las que figuraban el trabajo externo, la administración del hospital, el cuidado de los enfermos y los servicios religiosos. Parte de la labor de la enfermería la realizaban los hermanos en los pabellones generales, mientras que en las salas de mujeres los cuidados de enfermería los impartían exclusivamente las hermanas. Su función de enfermería incluía la admisión y el alta del paciente, la responsabilidad sobre las cocinas y las lavanderías y el entierro de los difuntos. Además, los ritos religiosos eran una parte esencial de la rutina del hospital, con servicios tanto para los pacientes como para el personal.

El Hospital del Santo Spirito de Roma probablemente fue el más grande de los hospitales medievales. Fue construido con el propósito primordial de cuidar a los enfermos. Se dice que en este hospital llegaron a prestar servicio más de 100 médicos y cirujanos. El Santo Spirito pronoto se convirtió en prototipo para el desarrollo de otros hospitales medievales.

Las órdenes militares de enfermería

Las órdenes militares de enfermería fueron una consecuencia de las Cruzadas a Tierra Santa. Si mencionan que se construyeron y equiparon grandes hospitales y que los caballeros cuidaban de los enfermos. Tan grande fue la influencia de estas órdenes en la enfermería que Nutting y Dock dedicaron todo un capítulo de su Historia de la Enfermería al origen y desarrollo de las mismas. Cuidar a los heridos y enfermos fue importante para la organización y estructuración de los hospitales europeos y para el modelo de servicio de enfermería que establecieron y normalizaron. La acumulación de grandes riquezas y amplias extensiones de tierras provocó a la larga su caída. Poco después de concluidas las Cruzadas, la devoción a la llamada de la enfermería disminuyó, las obras de misericordia empezaron a flaquear y la guerra contra los no creyentes se convirtió en el único objetivo.

Se formaron grandes ordenes, todas ellas designadas con el nombre de Hospitalarios. Cuando no estaban en la batalla, ayudaban a cuidar a los enfermos. Los hermanos sirvientes tenían como principal responsabilidad atender a los viajeros cansados y cuidar a los enfermos. Tres de estas órdenes de enfermería sobresalen como las más famosas e importantes de la historia: los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, los Caballeros Teutónicos y los Caballeros de San Lázaro.


Los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén

Hacia el año 1050, un grupo de ricos comerciantes, fundó dos hospitales en Jerusalén. Al principio estos hospitales atendieron a toda persona enferma, pero durante la batalla de Antioquía por Jerusalén quedaron sobre saturados. Muchos cruzados de noble cuna dejaron de lado sus armas para colaborar en el trabajo de cuidar a los enfermos en el Hospital de San Juan. Al principio las mujeres se encontraron en igualdad de condiciones frente a los hombres: todos cuidaban a los enfermos, comían y asistían al culto juntos. La reparación fue total, y las hermanas quedaron subordinadas a la orden masculina. La orden se enriqueció enormemente debido a las donaciones de los benefactores agradecidos, lo que permitió la construcción de nuevos hospitales, hostales y asilos. Se elaboraron normas que fueron seguidas por los mejores hospitales urbanos de Europa durante muchos siglos.

El curso de esta orden se distinguió por su labor en el campo de la enfermería hasta la expulsión de los cristianos de Palestina. La enfermería se fue dejando de lado, pues las hermanas de San Juan desaparecieron temporalmente. Con la conquista de Rodas, el cuidado de los enfermos se convirtió en un objetivo secundario. El significado de esta organización en la historia de la enfermería fue enorme.

El más grande e importante de los numerosos hospitales de la orden fue el fundado en 1575 en la ciudad portuaria de La Valetta, Malta. En sus primeros tiempos este hospital fue un modelo para toda Europa. Cuando lo visitó John Howard en 1786 estaba sumido en un estado de gran deterioro. El hospital, que sigue siendo un magnífico monumento arquitectónico, acomodó originariamente a algo menos de cien pacientes. Una estructura organizativa bien definida proporcionaba jefes de departamento, enfermería, limosnas, distribución de alimentos a los pobres, remiendo de ropas y cuidado de niños. Los casos agudos y los pacientes con hemorragia, litotomía y demencia permanecían aislados. Médicos remunerados ayudaban a los caballeros en las cuestiones de anatomía y en el cuidado de las enfermedades.

Los caballeros Hospitalarios intervinieron en Europa durante los periodos de guerra, conducían ambulancias y llevaban otros servicios médicos. “Pero sus funciones originarias han sido adoptadas y ampliadas durante el último siglo por la Cruz Roja”. La orden perdura en las Hermandades de San Juan y en los cuerpos de ambulancias y primeros auxilios. Aún pueden admirarse los edificios de los hospitales que fundaron los Caballeros de San Juan en Rodas y Malta.

La Cruz Maltesa, se convirtió en parte de la insignia de muchos grupos dedicados al cuidado de los enfermos. Las ocho puntas de la cruz significan las ocho virtudes que los caballeros debían ejemplificar en las tareas de caridad de su vida cotidiana:

Goce espiritual.

Vivir sin malicia.

Arrepentirse de los pecados.

Humillarse ante los que te injurian.

Amar la justicia.

Ser misericordioso.

Ser sincero y puro de corazón.

Sufrir la persecución con abnegación.


Los Caballeros Teutónicos

Durante la Tercera Cruzada los peregrinos alemanes instalaron un hospital provisional junto a las murallas de Acre. Los Teutónicos siguieron las normas hospitalarias de los Caballeros de San Juan y la estructura militar de los Templarios. Tomaban los tres votos habituales de pobreza, castidad y obediencia, pero añadían un cuarto que los obligaba a cuidar a los enfermos y defender la fe.

En Alemania se fundó una orden de mujeres para realizar específicamente tareas hospitalarias. Es posible que sus obligaciones de enfermería se consideraran de poca categoría.

Los Caballeros Teutónicos adquirieron gran poder y muchos hospitales fueron puestos en sus manos.

Las órdenes seglares de enfermería

Hicieron grandes contribuciones a la enfermería y sirvieron a los enfermos, los pobres, los abandonados y los huérfanos. También ejercieron la enfermería hospitalaria. El desarrollo de estas órdenes marca un hito de suma importancia en la secularización de la enfermería.

Otra orden fue la de los Antoninos (1095) sus miembros se dedicaron a los afectos del “fuego de San Antonio”, que probablemente era la enfermedad del ergotismo. Se erigieron hospitales para las víctimas de este proceso.

Las Beguinas de Flandes constituyeron una de las órdenes seglares de enfermería más prominentes.

La organización era extremadamente simple. De dos a cuatro mujeres vivían juntas en pequeñas casas construidas en un recinto cerrado y agrupadas alrededor de una iglesia u hospital. Resulta difícil describir adecuadamente el trabajo de estos beguinajes debido a su gran diversidad.

Iniciaron un servicio domiciliario de enfermería y fijaron una cuota si la familia era solvente. El trabajo hospitalario se convirtió en uno de sus intereses primordiales, lo que dio lugar a la creación de sus propios hospitales, donde ejercía la enfermería. También servían como enfermeras en los campos de batalla. En la actualidad las Beguinas mantienen una existencia corporativa en Bélgica.

El crecimiento de los hospitales

La idea de los hospitales urbanos fue acogida con apoyo y aprobación, y en algunos casos los hospitales pasaron de forma amistosa del control eclesiástico al seglar. Aumentó rápidamente el número de hospitales. Varios factores contribuyeron a la demanda de más hospitales: los hospitales existentes se habían organizado como orfanatos, hostales para viajeros y enfermos y casa de caridad; las enfermedades contagiosas eran incontrolables. En general, los hospitales se edificaban para cuidar a los enfermos pobres.

Las prácticas de administración e higiene variaban de un hospital a otro; a veces eran buenas y otras no. Los cuidados de enfermería se dispensaban las 24 horas al día. Con el paso de los siglos, no siempre hubo una dotación suficiente de enfermos. Se generalizó la práctica de emplear a individuos de poco carácter para aumentar la dotación de personal de enfermería... Era el primer atisbo de decadencia en la enfermería, decadencia que acabaría por producirse y que persistía durante un largo y terrible periodo.

El primer hospital británico fue el de York. También era una casa de caridad y tenía un pabellón para leprosos. La enfermería de estos hospitales la ejercían mujeres de noble cuna, que además practicaban la enfermería vecinal en los hogares de los pobres. La organización de estos incluía ambos tipos de servicio de enfermería.

Las epidemias y las placas

Durante el siglo XIV, una enfermedad catastrófica, la Muerte Negra, la peor fue la de 1348. Se cree que se originaba con la picadura de un parásito infectado. Aunque en principio se trata de una enfermedad de roedores, las ratas, puede ser transmitida al hombre por pulgas alimentadas por roedores. El contacto directo con una persona infectada también puede transmitir la enfermedad. Las ratas de barcos diseminaron la enfermedad por la mayor parte de Europa. El nombre de Muerte Negra se justificaba por que debajo de la piel aparecían unas hemorragias oscuras. El brote de peste bubónica se considera como una de las crisis más devastadoras que haya azotado jamás a la humanidad. Hizo cundir el pánico entre la gente.

Por esa misma época se inició la enfermedad del sudor. Se cree que esta virulenta enfermedad pudo ser la gripe. Gran número de personas moría al día o a las pocas horas de haber experimentado los primeros síntomas. Su aparición se acompañaba de escalofríos, fiebre, jaqueca, estupor, dolor precordial, vómitos, fatiga y sudación profusa. Algunos de los cuidados aceleraban el fin del paciente. Se cerraban puertas y ventanas, se encendía fuego y se le cubría con pieles. A tal efecto se utilizaban diversas técnicas, como azotar el cuerpo con ramas o dejar caer gotas de vinagre en los ojos. El paciente era “cocido hasta la muerte”.



LA ENFERMERÍA EN TRANSICIÓN


Los hospitales y los reformadores


El resultado inmediato de la disolución monástica fue que la gente se quedó sin hospitales y posadas de los que había dependido durante muchos años. Siguió un periodo de rápido deterioro en el cuidado de los enfermos y de los pobres. Se produjo un declive en la calidad del servicio público, en particular para los enfermos. En esta época de insensibilidad y brutalidad, ni los gobernantes ni los médicos se preocuparon lo más mínimo por elevar la enfermería o mejorar las condiciones de los hospitales.

La decadencia de los hospitales

Las pugnas religiosas no tuvieron un efecto directo sobre los hospitales en los países católicos, como España e Italia. Sin embargo, en los protestantes se cerraron numerosas instituciones pequeñas al suprimirse las órdenes de la enfermería. Un utilitarismo austero sustituyó a la belleza que anteriormente había prevalecido en la construcción de los centros para enfermos.

Las condiciones insalubres predominantes en estos hospitales dieron lugar a grandes brotes epidémicos. No era extraño que se echara a los enfermos en camas ya ocupadas por otros pacientes; los muertos y los delirantes, posiblemente juntos, al lado de los que todavía vivían y conservaban la razón. Las camas estaban tan próximas entre sí que la limpieza se hacía casi imposible. Debajo se podía encontrar todo tipo de inmundicias. El aseo de los enfermos ni se intentaba; las sangrías y las purgas eran los tratamientos habituales para cualquier dolencia. Las mujeres perdieron el control de la enfermería. Éste fue uno de los periodos de la historia de la enfermería en que la supremacía masculina fue más absoluta y generalizada. Las enfermeras típicas eran la escoria de la sociedad, personas inmorales, alcoholizadas y analfabetas.

Se requería ayuda para salir de la situación en la que se encontraba la enfermería, y el interés público por su progreso empezó a hacerse patente entre diversos grupos. Esta preocupación de la sociedad dio como resultado el inicio de una serie de cambios significativos que llevarían a la reforma estable de la enfermería.

El nacimiento de la enfermería moderna

Las órdenes de las diaconisas que habían existido en la época de Cristo fueron reavivadas por las iglesias protestantes durante el s. XIX. El cuidado de los enfermos se convirtió en su principal deber. Kaiserswerth se le atribuye la creación de la primera orden moderna de diaconisas.

Este instituto dejó una huella indeleble en toda la enfermería. Influyó a Florence Nightingale. El pastor Fliedner, en 1828 se casó con Friederike Münster. El matrimonio centró su atención en el cuidado de los enfermos y abrió un pequeño hospital con una escuela de formación de diaconisas. Su primera diaconisa, Gertrude Reichardt, hija de un médico, ingresó en 1836. A finales del primer año otras seis mujeres se le habían unido para recibir formación. Se las enviaba a cumplir tareas de distrito, hospitales o privadas, o bien a lejanos campos de misión.

El movimiento del instituto se extendió rápidamente que se tuvieron que adquirir otras dos casa anexas, e incluso tuvo que reconstruirse el propio instituto, que resultaba demasiado pequeño para albergar a las diaconisas. El programa de enfermería incluía una rotación por los servicios clínicos hospitalarios, formación de enfermería domiciliaria, aprendizaje teórico y práctico del cuidado de los enfermos, conocimientos de ética y doctrina religiosa y un nivel suficiente de farmacia para superar los exámenes estatales para farmacéuticos. Duraba tres años. El principio de que las enfermeras debían cumplir exactamente las órdenes del médico y que éste era el único responsable del resultado.

La estructura de organización evolucionó, se dividieron en cuatro áreas: enfermería, ayuda a los pobres, cuidado de los niños y trabajo de auxilio a las mujeres presas y las “Magdalenas”. Friederike falleció en 1842. Fliedner se casó con Caroline Bertheau (1811-1892), quien había ejercido durante 3 años como superintendente del departamento de cirugía de mujeres del Hospital de Hamburgo. Su experiencia de enfermería resultó muy valiosa para la continuación del trabajo del instituto.

La revolución Nightingale

Biografía. Florence Nightingale nación en 1820, en Hampshire, hija de una familia terrateniente adinerada. A los 23 años, dijo a sus padres que quería convertirse en una enfermera y se encontró con una sólida oposición de ellos, ya que la enfermería se asociaba con mujeres de clase trabajadora.

En 1851 Florence recibió permiso para entrenarse como enfermera. Entonces, con treinta y un años se fue a trabajar al hospital de Kaiserworth en Alemania.

En 1852 escribió pero nunca publicó:

“Se supone que las mujeres no deben tener una ocupación suficientemente importante para no ser interrumpida... Ellas se han acostumbrado a considerar la ocupación intelectual como un pasatiempo egoísta, y es su “deber” dejarlo para atender a cualquiera más pequeño que ellas”.

Dos años más tarde, fue nombrada directora residente del hospital para mujeres inválidas en Harley Street, Londres. El año siguiente, Florence Nightingale fue autorizada para llevar a 38 enfermeras a cuidar a los soldados británicos en la guerra. Allí encontró que las condiciones del hospital militar Scutari eran alarmantes. Los hombres eran mantenidos en cuartos sin sábanas ni comida decente. En estas condiciones no era sorprendente que en los hospitales militares, heridas de guerra era sólo la sexta razón de defunción. Enfermedades como el tifus, cólera y disentería eran las tres causas principales por las cuales la proporción de muertos era tan elevada.

Durante este tiempo, Florence Nightingale recolectó datos y sistematizó la práctica del control de registros. Inventó un gráfico de área polar (lo veremos más adelante), donde las estadísticas representadas son proporcionales al área de una tajada en un gráfico circular. Esta información fue su herramienta para promover la reforma. Sus cálculos sobre la tasa de mortalidad mostraron que con una mejoría en los métodos de sanidad, las muertes descenderían.

Florence Nightingale recibió muy poca ayuda de los militares, hasta que utilizó sus contactos con el Times, para reportar la información. Entonces se le encomendó la tarea de organizar las barracas del hospital después de la batalla de Inkerman y al mejorar las condiciones de sanidad, logró reducir la proporción de muerte de sus pacientes.

En 1856 Florence Nightingale regresó a Inglaterra como una heroína nacional, y decidió empezar una campaña para mejorar la calidad de la enfermería en los hospitales militares. Su evidencia en la Comisión de Sanidad de 1857 resultó en la formación de una universidad médica militar.

Para dispersar sus opiniones sobre la reforma, publicó dos libros: Notas de Hospital (1859) y Notas de Enfermería (1859). Con el apoyo de amigos adinerados y The Times, Florence Nightingale pudo reunir £59,000 para mejorar la calidad de la enfermería. En 1860 utilizó este dinero para fundar la Escuela y Casa para Enfermeras Nightingale en el Hospital St. Thomas. También se involucró en el entrenamiento de enfermeras que trabajaban en “casas de trabajo”, como resultado de una ley en protección de los pobres, de 1834.

Nightingale tenía fuertes opiniones sobre los derechos de las mujeres. En su libro Sugerencias para pensar para los buscadores de las verdades religiosas (1859), argumentó fuertemente para que se eliminaran las restricciones que prevenían a las mujeres de tener carreras.

Posteriormente en su vida, sufrió de mala salud, y en 1985 se volvió ciega. Luego perdió otras facultades, lo cual significó que tuviera que percibir cuidados a tiempo completo. A pesar de estar completamente inválida, vivió otros 15 años antes de su muerte en 1910.

El Diagrama de Área Polar. De acuerdo con la imagen que se muestra a continuación y en función del texto que se localiza en la esquina inferior izquierda, cada una de las áreas azules, rojas, y las secciones negras, están medidas utilizando el centro como vértice común. Las secciones azules medidas desde el centro del círculo representan, área por área, las muertes por enfermedades Zymoticas, desde prevenibles hasta mitigables.

Las secciones rojas medidas desde el centro representan las muertes de heridas. Las secciones negras medidas desde el centro representan las muertes por otras causas.

La línea negra que cruza el triángulo rojo en Noviembre de 1854 marca el límite de las muertes debidas a todas las otras causas durante ese mes.

En octubre de 1854 y abril de 1855, el área negra coincidió con el rojo. En enero y febrero de 1855, el azul coincidió con el negro.

Las áreas completas pueden comparase siguiendo las líneas limítrofes del azul, el rojo y el negro.

El nacimiento de la Cruz Roja

Otro estímulo para la reforma de la enfermería culminó con la creación de la Cruz Roja internacional. Su fundador fue J. Henri Dunant. Deprimido al comprobar la falta de servicios médicos reclutó a gente de la localidad para que proporcionara la ayuda o cuidados de enfermería que le fuera posible. A continuación hizo un llamamiento a varios gobiernos europeos para crear un organismo internacional que brindara ayuda voluntaria de enfermería en los campos de batalla.

En 1862 publicó el famoso Recuerdos de Solferino, que contenía la idea embrionaria para el nacimiento de la Cruz Roja.

Todos los gobiernos acordaron honrar a las enfermeras de la Cruz Roja como no combatientes y respetar sus hospitales y demás instalaciones.


El escenario cambiante de la enfermería


El descubrimiento de nuevos fármacos, nuevas técnicas y tecnologías han acrecentado las responsabilidades de las enfermeras y ha obligado a introducir modificaciones radicales en los cuidados de enfermería. El cuidado del paciente de hoy plantea retos diferentes a los que tuvo que afrontar Florence Nightingale, puesto que a las enfermeras actuales se les exige efectuar tareas que antaño realizaron los médicos. Antes de la década de los años treinta la mayor parte de los cuidados de enfermería corrían a cargo de los estudiantes. Incluía una gran variedad de tareas que nada tenían que ver con la profesión. A los estudiantes se les dejaba poco tiempo para poder proporcionar un cuidado de enfermería adecuado.

Hacia los años cuarenta las enfermeras ya llevaban a cabo muchas más tareas y procedimientos como resultado de la introducción de profundas innovaciones en los cuidados de salud. Cada vez eran más las personas ingresadas en los hospitales para someterse a nuevos tipos de pruebas, ya que estas instituciones se habían convertidos en lugares seguros y eficaces. En Enfermería para el futuro, se realizaban más de cien tipos de prácticas diferentes.

A lo largo dl siglo XX hubo periodos de escasez dentro de la enfermería. Muchas se negaron a participar en una estructura laboral que ofrecía pocas recompensas, muchas horas, trabajo físico arduo y salarios muy bajos.

A esta situación se sumaron otros acontecimientos significativos que llevaron al desarrollo paulatino de un nuevo modelo de organización para los cuidados hospitalarios. El éxito demostrado de las salas de reanimación en el frente durante la II Guerra Mundial se tradujo en la creación de unidades especiales para el cuidado de los pacientes. Se establecieron salas de posanestesia y recuperación para prevenir las complicaciones del posoperatorio. De esta forma fue posible establecer una progresión de la unidad de cuidados intensivos a la intermedia, a la de autocuidados, a la de cuidados a largo plazo y la de cuidados a domicilio. Este desarrollo de unidades de tipo específico obliga a contar con algún tipo de enfermería especializada y alteraba la razón enfermera-paciente en algunas áreas, lo cual contribuyó a acentuar todavía más la carencia de profesionales.

La calidad de los cuidados de enfermería y la satisfacción del paciente fueron decreciendo, ya que cada vez eran menos las enfermeras profesionales tituladas que atendían directamente a los enfermos. El trabajo estaba coordinado, pero el cuidado de enfermería estaba fragmentado. Tuvo consecuencias graves debido a los continuos avances dentro de los procedimientos diagnósticos y terapéuticos y al desarrollo de tecnología cada vez más sofisticada. Los años cincuenta y sesenta supusieron una época de revolución para los cuidados de salud.

La necesidad de un enfoque distinto de los cuidados de enfermería, uno que proporcionara tanto calidad como atención integral al enfermo. En los años setenta se acorta las distancias entre la enfermera profesional y el paciente. En el Hospital de Nueva York su finalidad global es proporcionar cuidados de enfermería continuos y de calidad con el fin de favorecer la curación, prevenir las complicaciones, promover la salud y evitar las recaídas y las nuevas enfermedades. Los cuidados de enfermería los imparten exclusivamente enfermeras profesionales en un contexto que fomenta el traslado del paciente del hospital general al hogar. La enfermera es el factor primordial en el cuidado de los pacientes y coordina los esfuerzos combinados del enfermo, la familia y los suyos propios para resolver los problemas que pudieran obstaculizar la recuperación total. La medicina se consideran como un tratamiento secundario. En esta estructura se da por supuesto que se necesitan menos cuidados médicos y más cuidados y formación de enfermería. Se iniciaron hospitales de cuidados agudos. Las enfermeras vieron frustrados sus esfuerzos por un personal inadecuado, el énfasis puesto en la eficiencia y la falta de consideración hacia las tendencias del paciente.

En los años setenta empezó a hacerse realidad la meta combinada del cuidado de enfermería por parte de enfermeras profesionales y el cuidado integral del paciente con la aparición de la enfermería primaria. La enfermera primaria es responsable 24 horas al día, siete días por semana. Los cuidados de enfermería primaria asumen la responsabilidad de toda la gama de funciones incluyendo la educación, consultas, cuidados exhaustivos y continuos, planificación y valoración de los cuidados, documentación del progreso, planificación del alta y remisión a los servicios e instituciones secundarias. Las enfermeras pueden actuar como abogadas del paciente, responder de su propia práctica y tomar decisiones basándose en los datos disponibles.

La enfermería primaria ha ido ganando popularidad, su éxito depende de la existencia de personal suficiente, del apoyo de la administración y de concurso de enfermeras preparadas técnica y educativamente.

Algunas enfermeras primarias se dedican actualmente a la práctica privada o comparten una consulta con un médico.

Aunque se han dado grandes pasos en la enfermería, los problemas siguen vigentes. Las condiciones de trabajo y los entornos siguen siendo fuentes de conflicto. Las enfermeras están expresando sus preocupaciones por la falta de personal, los bajos salarios, las largas horas de servicio, las prácticas peligrosas, la imposibilidad de utilizar los propios conocimientos, juicios y tomas de decisiones y otras circunstancias que les impiden proporcionar unos cuidados de enfermería de alta calidad.

De las enfermeras actuales se esperan que sean demasiadas cosas para tanta gente y que funcionen en una gran variedad de contexto. Deben ser excelentes cuidadoras, investigadoras capacitadas, eruditas y pensadoras basadas en el razonamiento científico y lógico. Se ven envueltas en avances científicos y técnicos y en nuevos papeles, que han ampliado sus oportunidades pero que al mismo tiempo han multiplicado en alcance de sus responsabilidades.

Investigación y teoría de la enfermería

Las “escuelas de formación” estadounidenses no favorecían el desarrollo del pensamiento crítico ni la resolución de problemas. No se daba a las mentes inquietas una disciplina rígida y una obediencia incuestionable. En la escuelas de enfermería, reducían el individualismo, la creatividad, el pensamiento crítico y la confianza. Servían para colocar a las estudiantes y enfermeras graduadas en un papel de sumisión, y así permanecieron durante muchos años.

La enfermería no era propicia para la investigación, como tampoco había enfermeras preparadas para emprenderla. La necesidad de la investigación de enfermería ya fue reconocida por las primeras dirigentes, que se comprometieron con el método científico de recoger e interpretar datos para generar nuevos conocimientos tendentes a mejorar los cuidados de enfermería.

Una serie de acontecimientos acabaron por conducir al compromiso firme de incorporar la investigación de enfermería a la estructura global de la profesión. La Association of Collegiate Schools of Nursing (ACSN) patrocinó un foro especial sobre investigación de enfermería en 1941. La Cámara de Delegados de la ANA aprobó un programa de investigación en 1950. Este programa estaba diseñado como un proyecto a largo plazo para estudiar:

Las funciones de la enfermería en distintos contextos y zonas geográficas.

La relación de las enfermeras con sus compañeros de trabajo y asociados.

El lanzamiento de la revista Nursing Research en 1952 fue un reflejo de la promoción y la comunicación de la investigación en enfermería. En 1955 se creó la American Nurses' Fundation como corporación miembro de la ANA. Esta fundación proporciona becas de investigación a las enfermeras graduadas para proyectos científicos y educativos; llevar a cabo estudios, revisiones e investigaciones; proporcionar becas a las instituciones educativas públicas y privadas sin fines lucrativos, y publicar trabajos científicos, educativos y literarios.

Entre 1940 y 1956, el Departamento de Salud, Educación y Bienestar concedió pequeñas becas a múltiples personas por diversos proyectos de investigación. En 1956, en la División de Recursos de Enfermería de los Servicios de Salud Pública de los Estados Unidos se formó un programa externo de becas para la investigación de enfermería. Se concedieron premios en metálico a los investigadores cualificados por sus proyectos. Fue la primera vez que ponían becas con fondos federales para la investigación de enfermería. También en otros dos ámbitos: a través de unas ayudas especiales de predoctorado creadas por la División de Recursos de Enfermería, y a través de becas de formación de enfermeras-investigadoras graduadas. En los años 70 se logró la integración de la investigación de enfermería en todos los programas colegiados de formación.

El valor de la investigación de enfermería se irá haciendo cada vez más importante conforme la enfermería siga avanzando hacía la condición de profesión y de excelencia de ejecución. La investigación tendrá como resultado el asentamiento de la calidad de los cuidados. Las formas más eficientes y eficaces de la enfermería se pueden identificar a través de la investigación.

La necesidad de contar con teorías de la enfermería y poderlas desarrollar fueron cuestiones destacadas en la década de los 70.

La enfermería comienza a ser reconocida como una ciencia legítima, aunque sigue siendo necesario un impulso continuado para alcanzar esta meta. Los esfuerzos unidos de las estudiantes y de las practicantes de la enfermería son indispensables para poder identificar la base de conocimientos de la enfermería y formular una teoría o teorías que sustancien la práctica profesional.

Los avances en la formación

El desarrollo de los programas universitarios de enfermería se inició con los estudios de diplomado. La falta de enfermeras preparadas para puestos de docencia y administración era evidente. La Dra. Louise Fitzpatrick (1983) describe las siguientes cuatro fases:

Orígenes: 1939-1952. Esta fase se relaciona con la dificultad de rastrear el desarrollo de los programas de formación de las enfermeras. Sin embargo, se estaban produciendo varios acontecimientos importantes. Los programas de diplomado de diferentes tipos iban en aumento.

Etapa de transición: 1953-1964. Fue durante estos once años cuando la licenciatura fue reconocida como el nivel avanzado de la formación de enfermería. Se formularon unas pautas de organización, administración, plan de estudios y examen y se creó un Subcomité de Formación de Graduación de Enfermería (de la NLN). En los años 80 se está volviendo a producir una nueva tendencia al ir ganando importancia la posición favorable a doble preparación.

Regionalización. La planificación regional de la formación de diplomados se inició en la década de los 50 con la creación de dos organizaciones: el Southern Regional Educational Board (SREB) y la Western Interstate Commission on Higher Education (WICHE). Ambas se dedicaron a conseguir una mejora de la enfermería mediante programas de licenciatura más fuertes para preparar al profesorado.

Maduración de la licenciatura: 1964-1975. La licenciatura de enfermería maduró y se convirtió en una acreditación importante para las enfermeras que ostentaban puestos directivos en aquellos años. Interés por la investigación y una expansión del número de programas de diplomados dentro de las especialidades clínicas. El Acta de Formación de Enfermeras de 1964 proporcionó una asignación financiera amplia para la construcción, desarrollo del profesorado, becas para las estudiantes y préstamos.

El grado de licenciatura se ha asentado firmemente en la estructura de la formación de enfermería. Es evidente la revaloración de la formación, ya que el número de enfermeras que obtiene el grado de licenciatura está aumentando rápidamente.

Hubo otros factores que inhibieron el crecimiento rápido de la preparación de doctorado para las enfermeras: la enfermería se percibía exclusivamente como una disciplina práctica; existía temor a que las enfermeras fueran eruditas y supusieran una amenaza para las jerarquías médicas; el crecimiento retardado de los programas de licenciatura dio lugar a una promoción inadecuada de candidatas al doctorado hasta los años 60; la naturaleza, orientación y dirección del doctorado de enfermería no se habían definido claramente, y faltaba un cuerpo de conocimientos científicos.

El primer Doctorado en Ciencias de la Enfermería dentro de la rama de enfermería psiquiátrica se inició en la Boston University en 1960. La pedagogía era la disciplina más popular.

Los argumentos de Grace (1978) sobre la evolución de ciertos tipos específicos de programas de doctorado dentro de la enfermería. El primer tipo era el de la especialidad funcional, que subraya la base de metodologías y conocimientos necesarios para la enseñanza y la administración. El segundo tipo implicaba la preparación dentro de disciplinas científicas básicas sobre las que se apoyan la ciencia y el arte de la enfermería.

En la actualidad se ofrecen dos programas de doctorado en enfermería: el Doctorado Médico, o doctorado académico, que hace hincapié en la investigación de enfermería, y el Doctorado en Ciencias de la Enfermería, o doctorado profesional, que se centra especialmente en la práctica de la enfermería.

La era de la especialización

El concepto de especialidades de enfermería era literalmente desconocido antes de la influencia de Florence Nightingale y el surgimiento de la enfermería moderna. Se esperaba que cada enfermera se ocupase del paciente sin tener en cuenta el tipo de enfermedad que justificaba los cuidados. Los enfermos no fueron separados por enfermedades hasta las primeras décadas del siglo XX. Puede que este cambio fuera el factor desencadenante del movimiento del movimiento de la especialización, ya que los pacientes eran colocados en áreas específicas de acuerdo con los diagnósticos médicos. Sin embargo, hasta la II Guerra Mundial la de las enfermeras trabajaba como personal de enfermería general en los hospitales, como enfermeras de salud pública o como enfermeras de instituciones privadas.

Con el tiempo, la tendencia hacia las unidades de cuidados especializados fue cobrando importancia, y con ella evolucionaron dos papeles de enfermería: El papel extendido: se refiere a un médico extensor con una orientación de practicante; el médico mantiene la autoridad y el poder de tomar decisiones. El papel ampliado: es un ensanchamiento de la enfermería orientado a los cuidados en el cual la enfermera colabora con el médico cuando está indicado.

Las primeras especialidades de enfermería surgieron a finales del s. XIX y principios del XX: la enfermera partera y la enfermera anestesista. La formación de las enfermeras parteras fue una respuesta directa a la necesidad de mejorar los cuidados materno infantiles, a la práctica incontrolada de comadronas sin preparación y a la falta de tocólogos en las zonas rurales más pobres. El papel de enfermera anestesista surgió como parte de la creciente sofisticación de la cirugía, cuando se reconoció que se necesitaban ayudantes preparados para administrar los anestésicos. Ya no resultaba seguro ni satisfactorio tener a estudiantes de medicina o ayudantes sin preparación administrando la anestesia. En la actualidad siguen vigentes los mismos tipos de luchas por la especialización de enfermería.

Ya desde un principio otra enfermera especialista que merece mención: la enfermera de empresa. Esta especialidad surgió como respuesta a los riesgos y condiciones anormales de salud de las tiendas, fábricas y demás campos del trabajo industrial. Ado Mayo Stewart fue la primera enfermera de esta especialidad. El crecimiento de la enfermería de empresa fue lento hasta el auge repentino de la industria de defensa durante la II Guerra Mundial. Entonces se empezó a contratar rápidamente enfermeras para todo tipo de plantas de fabricación, una práctica que, en la mayoría de los casos, se continuaría después de la guerra.

La década de los sesenta, fue testigo de otro período de notable crecimiento de la especialización de la enfermería, que ha continuado hasta la actualidad. En los hospitales se desarrollaron todo tipo de campos de especialidad (unidades de cuidados coronarios, unidades de cuidados intensivos quirúrgicos y médicos, unidades de quemaduras, unidades de diálisis, unidades de oncología), que obligaron a un cambio en los papeles de le enfermería. Determinaron que la enfermería empezase a experimentar con el papel de “especialista clínica” o “enfermera clínica”. Este nuevo concepto permitió que las enfermeras utilizaran su saber para la práctica de la enfermería avanzada. De nuevo, los esfuerzos de la enfermería se vieron parcialmente coartados, ya que a menudo las administraciones de los hospitales no estaban dispuestas a pagarpor dichos servicios y asignaban tales responsabilidades a la supervisora o a la enfermera de plantilla especializada. De estas forma se prohibía o impedía que la especialista ejerciera un papel clínico. Todavía no se han podido vencer todos los obstáculos interpuestos a esta función, aunque actualmente las especialistas clínicas ya operabaan en diversos tipos de emplazamientos, incluyendo hospitales, instalaciones ambulatorias, junto con médicos independientes o en grupos y en consultas privadas o conjuntas con otras enfermeras especialistas y/o médicos. En 1954 Hildegard E. Peplau desarrolló el primer programa con nivel de graduación para la preparación de especialistas clínicas en la Rutgers University; el área de especialidad del programa era la enfermería psiquiátrica.

En este periodo también se introdujo la “enfermera práctica” como resultado de una demostración específica subvencionada por la Fundación Commonwealth en la University of Colorado en 1965. El Dr. Henry Silver, pediatra y la Dra. Loretta Ford, enfermera de salud pública de dicha universidad, colaboran en la empresa. Este proyecto de demostración dio lugar a la creación de un programa de enfermería práctica en pediatría que capacitaba a las enfermeras para impartir cuidados generales a los niños sanos en un contexto ambulatorio. Además, a las enfermeras se les enseñaba a emitir juicio sobre las enfermedades graves o crónicas de los niños y a ejercer como practicantes en urgencias infantiles. Uno de los efectos de estas innovaciones fue el desarrollo de numerosos nuevos títulos dentro de la enfermería, como enfermería clínica, especialista en enfermería clínica y enfermera práctica. Todos ellos diferían en su significado, en los requisitos de formación y en las funciones a desempeñar. Es evidente que falta una estandarización de los títulos, como demuestra la lista de más de 80 titulaciones de enfermería práctica confeccionada por Gripando. Además en la actualidad existen unas 27 organizaciones que representan a diversos tipos de práctica especializada de enfermería, y la lista sigue aumentando.

...En conclusión

A lo largo de toda la historia los líderes de la enfermería se han referido a ella como un arte y al mismo tiempo como una ciencia. Sin embargo, en este contexto el arte es algo más que un concepto lineal y estático. Supone un tipo de percepción activa, dinámica y en continuo desarrollo. Una calidad emocional guía de la transformación del material en arte, pero refuerza el papel de la inteligencia o del pensamiento. Así, el arte es una forma de interrogación cualitativa que extrae su sustancia de la intuición estética. Isabel M. Stewart calificada a menudo la enfermera como un arte. Hacía hincapié en que la enfermera, como “verdadera artista”, era esencial para el progreso de la enfermería hacia algo más que un oficio altamente cualificado. Miss Stewart comprendió que muchas personas veían el arte y la técnica como una entidad única, pero siempre explicaba que un trabajo podía ser técnicamente perfecto y, sin embargo, carecer de arte. La técnica, el alma, la mente y la imaginación eran esenciales para la formación del verdadero artista.

La herencia de la enfermaría es rica. Su historia es un relato de descubrimientos que reflejan los nuevos avances realizados en cada generación. La historia de la enfermería que se ha representado a través del arte muestra sus aspectos más valiosos: cuidado y entrega. El cuidado es la esencia de la enfermería: cuidado por, cuidado de, cuidado hacia... nadie podrá captar jamás totalmente el verdadero arte o el espíritu de la enfermería. ¡Ambos desafían a la expresión!

Articulo cortesia de http://www.hojiblancaycordoliva.com

lunes 2 de noviembre de 2009

POEMAS PARA TI ENFERMERA

Los siguientes poemas son un reconocimiento a las mujeres de blanco, se lo merecen


Mujer de Inquebrantable Raza

Mujer de estirpe celestial en la tierra
Luces lozanía en el horizonte de la vida
Cual océano profundo con olas a cuestas
Con sentimiento sincero a tus queridos vástagos.
Mujer de interminable nobleza
Luces candorosidad en la cúspide de la entrega
Cual giro inesperado de aves mágicas, en raudos vuelos
Y con bondad absoluta en el cuidado de tus niños.
Mujer con el corazón abierto que palpita
Luces en tus actos cotidianos, transparencia
Cual espejo de figura geométrica en tus ojos
Y con un sexto sentido que avizora parabienes.
Mujer de procedencia de un lugar con fantasía
Luces lealtad y serenidad en tu familia
Cual justicia justa que imparte consejos
Y otorga enseñanza con lecciones no pueriles.
Mujer de inquebrantable raza
Luces paciencia y sana perseverancia
Cual columna incólume de endurecidos puentes
Que soporta, casi siempre, golpes de aires enrarecidos.
Mujer de roble, con raíz profunda
Luces el don de los sabios en la cima
Cual nube de color lila que invade ecologías
y brinda sonidos de cantos con tus manos.
Mujer de angelical rostro que sonrie y brilla
Luces la calma en la tempestad imprevista
Cual tul diáfano que invade corazones
e imparte clases con voces melodiosas.
Mujer de cabello cano que fluye en la esfera
Luces cordura de corceles de la pampa
Cual mariposa colorida de las flores
En busca del néctar maravilloso, para degustarlos en conjuntos.
Mujer de figura colosal e ícono con grandeza
Luces ciencia en tu pulcro hogar que es escuela
Cual sínodo de personas de bien en el mundo de los mundos
Que practican lo real y las consecuencias de los valores.
Mujer de Mayo, que viste traje elegante con algarabía
y calzados de tenacidad en tu mente segura
Tus hijos ... hechura de fibras maternales
Nos arrodillamos con respeto a tus pies
Y con un beso en el dorso de tus manos, impregnar tu alma divina, queremos.

Autor: Dr. Víctor Hugo Bardales Zuta
En Homenaje al Día de la Madre HIFM
Mayo 2006


BLANCA ALMA

Frente a un problema, una hipótesis diagnóstica unido a un plan y tratamiento adecuado.
Luces serenidad y aplomo en tus acertadas, casi siempre, buenas decisiones.
Tus diáfanos objetivos y con un Carrión iluminándote, es un diagnóstico certero.
Los errores se presentan, inopinadamente, porque humano de blanca alma eres.
Tus pacientes, en esta oportunidad, ocultan el dolor un instante y hacen un alto
Para desearte éxitos y que atesores paciencia y sensibilidad humana; hoy Martes.
Nuestra vida es tan corta, que tu función es preservarla cueste lo que costará y sin recodo.
Vistes de blanco con saco y corbata, chaqueta o mandil impregnados de sanos humores.
Tus ojos clínicos, tus formas de palpar y auscultar; hacen de tus sentidos, abierto y prístino.
Tu encomiable y agotadora labor es incomparable porque tratas personas con males.
No hay distancia que te impida llegar precoz y oportunamente a un mundo desconocido
Premunido de los nuevos conocimientos, adquiridos con tesón y estudios reales.
El abdomen, cavidad real, es una caja de Pandora que hay que rezar frente a un agudo,
Un corazón desfasado, envejecido y arrítmico nos da palpitaciones palpitantes,
Una mente incoherente e incomprendida, diaforesís profusa y sepulcral silencio,
Y la próstata que es una glándula varonil, es para mí, un espada de Damocles.
Eres responsable de la salud y la prescripción en tu paciente y tu vida privada es tuyo.
Tu candorosa visita médica, y el pelo de puntas en emergencia, son tus diarias actividades.
Los lamentos, cual huracanes, golpean tu ser como olas furiosas de un “niño” malgeniado.
Y el dolor campeante, atemorizante y sigiloso acecha día a día tus pasos firmes.
Anoche soñé, una realidad utópica, eras omnipotente y pensabas que curabas todo,
Nada más irreal y falso como caries en prótesis de unos agraciados gerontes.
Nada, en Medicina, es absoluto prima la relatividad y todo es horizontal y llano.
Pocas veces alivias, tienes tus limitaciones humanas, pero reconfortas sienes.
En tu guardia, de noches oscuras, al final de la jornada hay un CD en un resquicio
Que entre gallos y medianoches, aisladas estrellas solitarias y ventiscas tiritantes
Suelta la armonía de un bolero que inunda con sentimientos tus denodados recuerdos
Y brotan en tu mente la tiernas efigies de quienes amas en unas piezas fulgurantes
El tiempo transcurre y eso lo demuestran las sutiles arrugas en tu adusto rostro.
No guardas nada, lo impartes todo; los beneficiados tus locuaces aprendices.
A los colegas de mayor edad, de quienes aprendimos lecciones dignas, amor y respeto
Y a los colegas jóvenes, cual buen padre a sus hijos noveles, ser cada día mejores
Tu devoción es brisa divina en un terrenal paraíso como es la ciudad de Trujillo.
Y los valores y la moral ausentes en nuestros días, deben ser primeros apuntes.
Una verdad a medias no es verdad y un alma sin bondad no es la de un buen médico.
Porque al fin y al cabo, deseo médicos que escuchen, ayuden y almas llenen
La salud es escurridiza, cual agua entre las manos y es fundamental cuidarlo.
Los años transcurren, las personas envejecemos y la patologías no están ausentes.
Una vida sana, dietética y con ejercicios a cuestas son necesarios y recomendables
Y un control dos veces al año, periódico, no está demás en un hospital cercano.
Decirte, en un día como hoy; en que se fue Carrión, que te queremos mucho.
Celebrarás con vino o champaña en tu centro laboral, alegres y sonrientes
Y en la noche de hoy, bien acompañado, en una inigualable cena en conjunto
Brindarás por tus pacientes, por la dicha de conocer algo complejos seres
Un sol radiante en el ambiente avisora un día fecundo y totalmente caluroso
Que mi alma henchida de alegría soporta con estoicismo el cantar de los cantares
Y un fugaz aire transparente otorga notas de felicidad a este esperado mes morado
Con la intención de sanar heridas y dejar en mi conciente escasas cicatrices no queloides.
Y así con el paso inexorable del tiempo, el inadvertido pasaje del anual calendario
Al final de mi inconstante y azarosa existencia, en el ocaso de mi vida descendente
Y en el lugar en que me encuentre, decir a los míos, personas a quienes les debo todo
Que deseo ser, por un excelente médico trujillano, asistido
Autor: Víctor Hugo Bardales Zuta


Poema dedicado a Enfermeras del HIFM en su día

TURQUESA

En los ambientes de mi hospital, una dama, sobresale en el conjunto
No solo por el color turquesa que viste, sino por la peculiar forma de tratar.
Aquella alma señorial con aires de musa y particular encanto
Esa eres tú, enfermera, con garbo y ganas de triunfar.
En las noches de guardia, quien vela el sueño de un paciente en el ocaso
Quien observa embestidas de la arrogante antipática con intención de dañar
Y quien ante ello, su delicada figura emerge con tesón y ahínco
Esa eres tú, enfermera, inteligente y sin sollozar.
Otorgas esperanzas ante lo adverso con cálidas palabras y amor sincero
No hay cabida, en tu tierno corazón, el concepto de lesionar
Y hoy que es tu día, día el cual, yo también comparto
La inmensa alegría que tú estés en el equipo de ayudar a sanar.
Ojos vigilantes, mente abierta, pulso firme y sin seño adusto
Describe tu candorosa personalidad y ánimos de a la meta llegar
Eres cuidadosa en tus actos y denotas en tus apuntes, embeleso juicio
Que la persona que sufre, esboza una sonrisa, con solo verte asomar.
Tus compañeros de profesión de la salud, hoy en el mes de Agosto
Te saludamos y junto a tus pacientes que te necesitan, brindamos con gozo y sin par
La dicha que tenemos de compartir momentos con anhelo
Y felicidad indescriptible la razón de tu magno oficio.
El fluido a través de un endovenoso otorga fuerzas y ánimo
A algunas almas que hoy, en la tarde, no decidieron trotar
Y sus familiares ausentes como flores en el otoño
Piensan que esa es la pasión de una persona, a quien desean olvidar.
No te amilana ni la cefalea global persistente ni el tiritante escalofrio
Que precede a la fiebre. El angustiante dolor quiere avasallar
Tu ser y no puede ni podrá. La ansiedad se apodera del paciente Pedro
De la cama 08 y tú presente dices ...”todo está bajo control” y no puedes desmayar
Tu vida transcurre en un hospital, día y noche, Sábado o Domingo
Los acontecimientos personales a veces son postergados y es común faltar
A una fiesta, porque hoy en la tarde y mañana en doble turno
En el hospital, lista; atenta y a primera hora tienes que estar.
El color turquesa que invade un ambiente lo hace sonoro
Su magia encantadora espanta la congoja y hace alegría brotar
Y la persona que lo usa, lo lleva en el corazón y punto
Al dolor con analgésicos, para una lágrima; consuelo y amor brindar
Procedes mujer enfermera de una estirpe con cerebro
Que irrumpes paredes y frenas angustias en una vida al azar
Tus suaves manos, en la frente de un niño, dan calma y apoyo
Y tus palabras hacia un adulto, regocijo sin fiar.
Hoy es fiesta y al ritmo de una canción moderna en el radio
Tus cualidades innatas y llenas de sacrificio quiero expresar
Y desearte éxitos hoy y siempre con toda la sinceridad del mundo
Y la franqueza y la honestidad real que no deseo ocultar.
Recibe en tu día enfermera, de mi hospital, apoyo y saludo
Y si pudiera pintar el cielo hoy, lo haría de un turquesa sin pensar
Y las flores rojas de una primavera futura que apasiono
Serían recogidas y puestas con cierta soltura en tu cabello sin dudar.

AUTOR: Dr. Víctor Bardales Zuta


NOCHES DE GUARDIA


En la vida de un médico, como yo, las noches de guardia vibran
No solo por el estrés del personal ni por el lúgubre ambiente nocturno
Sino, también por las circunstancias y las realidades que brotan,
En un submundo del mundo del dolor y las penas de un muerto.
Es un ambiente que en las, noches como ésta, la calma no esta presente
Todo es movimiento y nadie saluda a nadie y nadie te mira a los ojos
No hay cabida para las sonrisas, a veces el desasosiego cunde
Y las impericias rondan en las manos y también en los cuerpos.
Nuestros sentidos, aun en las madrugadas, parcialmente flotan
En estas turbulentas aguas de una noche de guardia taciturno
Que para completar la familia de este grupo; tú y ella faltan
En un ambiente no adecuado para deliberar y llegar a un buen puerto.
Lo sueros y los electrolitos fluyen al compas de mi viejo reloj ausente,
En el interior de las venas magalludas de algunos de mis pacientes cojos
De alma, a quienes nadie visitaron ni preguntaron, hoy en la tarde.
El liquido avanza pausadamente, llevando vida y fulgor macizos.
Se respira dolor y sufrimiento por todos lados y en el ambiente vuelan
Imaginariamente, evadiendo cualquier esbozo de alegría y canto.
No es una fiesta, pero los hospitales no deben ser así y no respetan
Las intimidades y los anhelos y los deseos lejanos y utópicos de un tuerto.
Las horas fluyen y pasan inadvertidas al igual que la vida de la cama de enfrente
Y la del costado y la del fondo y la del joven enjuto y pálido que pinta toros
Que embiste lo que encuentra en su raudo paso en una gris noche.
Le cuesta respirar, pero yo supongo que el pintar sea gratis y no onerosos.
Mis indicaciones y mis esfuerzos se los lleva la ventisca y a lo lejos tiritan
No puedo ni resuelvo nada, mis angustias me abaten y yo callo
Me siento frágil, endeble, y el no poder hacer nada me atormentan.
La fiebre esta en efervescencia, precedido de un escalofrio esbelto.
La vida es tan corta, imprecisa, volátil, injusta y a veces de gran fuste
Que las lecciones aprendidas, casi siempre son inoporturnas y causan ahogos
En una vida, como en la que vivimos, donde la prisa es la constante
Y es la que marca el ritmo de la noche y el día de nuestros sentimientos.
Por momentos el dolor se apodera de esta inverosímil noche y delatan
Ideas de un moribundo que lo único que quiere es descansar, y yo absorto
Con la fascies de un aprendiz, permite que el dolor presione almas y esgriman
Poderosas razones para acallar y borrar con grueso pincel un adusto rostro.
A lo lejos no escucho ruidos de la noche, pero si el de una camilla estridente
Con ruedas vetustas y roidas por el tiempo y por la indiferencia de todos
No viene con nadie, porque sino no ocasionaría tanto ruido y fuelle
Seguramente, viene por mi, porque hoy; físicamente estoy solo y lejos.
El mandil blanco cada vez lo veo mas gris y mis ojos se enrojecen y tiemblan
Mi pulso es paradojal y el frio intenso me ocasiona un Raynaud imprevisto.
Lo único firme es mi mirada que contempla escenas indescriptibles que hablan
Y muestran hechos, realidades irónicas de la gente de un país como el mío.
Las horas transcurren, el frio erosiona, el tiempo pasa, el tiempo no se detiene.
Ingresa en el triaje una jovenzuela con atuendo moderno que refiere insomnios
De varias noches, sin saber ella, que hoy será mi primer insomnio que arde.
Conversamos largo y tendido, luego, me dice que regresará y gracias y saludos.
Un niño con crisis asmática, es nebulizado una y otra vez, sus pestañas hablan
Porque el estridor en el pecho y la improductiva y perturbadora tos va pasando
Se le entiende lo que dice y manifiesta que hoy, el examen escrito se lo tomarán
Dice también, “ hoy obtendré mis mejores notas, puesto que estudié mucho”....
Se acerca el amanecer, mis débiles sentimientos me lo dicen y al oido me susurran
la persona de limpieza silbando un bolero de antaño empieza su labor y refregando
el piso, me pasa la voz, que yo contesto con limitación funcional de mi dorso
y con un sonrisa, ya que la canción que tarareó me recuerda escenas que me gustan.
Y así de una manera rauda, son las situaciones incomprendida de unas noches que pasan

AUTOR : VÍCTOR HUGO BARDALES ZUTA ( Julio 2004)

viernes 16 de octubre de 2009

Las enfermeras y la salud en el Siglo 21

cortesia de http://www.seapremur.com/Documentos/las_enfermeras_y_la_salud_en_el_.htm


Artículo publicado en el Diario Sur de Málaga
de Eugenio Contreras Fernández,
Presidente de la Asociación Andaluza de
Enfermería Comunitaria.


EN 1978 la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró la Conferencia de Alma Ata, que fue un revulsivo contra las desigualdades y sectores de la población y de hecho ha sido el origen de las reformas de Atención Primaria de Salud (APS) en muchos países. El modelo de APS incluye conceptos de Educación para la Salud (EpS), promoción y prevención de la salud, participación comunitaria, solidaridad, trabajo en equipo multidisciplinar, cooperación multisectorial, etc. En 1998 la OMS celebra su 51ª Asamblea y realiza una declaración mundial de salud a modo de 'carta' e introduce términos que podrían parecer obsoletos u olvidados como: dignidad, equidad, solidaridad, justicia social, etc, con el fin de reducir las desigualdades sociales y económicas y asegurar la accesibilidad de todos a unos servicios de salud, e indica que «la situación sanitaria mundial exige que se lleve a efecto la política de Salud para todos en el siglo XXI (SALUD 21)», este es el nuevo marco político de salud para todos los países de la Región Europea de la OMS, como bien indica el Dr. J.E. Asvall Director Regional para Europa de la OMS.

El Plan Andaluz de Calidad es básicamente la aplicación para Andalucía de SALUD 21 y es que SALUD 21 proporciona a los estados y regiones europeas los elementos para hacer frente a los desafíos de mejora de la salud, recogiendo las cuatro estrategias que tratan de garantizar la sostenibilidad científica, económica, social y política para su implantación:

1. Estrategias multidisciplinares.

2. Programas e inversiones orientadas a los resultados obtenidos.

3. APS integrada y orientada a la familia y a la comunidad.

4. Un proceso sanitario participativo, que promueva la toma de decisiones, la aplicación y la responsabilidad conjuntas.

El desarrollar con cierto éxito estas estrategias conlleva la necesidad de un Sector Sanitario más integrado, con especial énfasis en la Asistencia Primaria Sanitaria (APS).

Hasta ahora, en el entorno de nuestro Sistema Sanitario Público, directa o indirectamente se está poniendo demasiado énfasis en la atención de carácter curativo, es decir, nos encontramos con un modelo de atención demasiado medicalizado, el cual no es capaz de dar respuestas a las demandas y necesidades que requiere nuestra Sociedad. La presión asistencial que soportan los centros de salud es uno de los principales problemas que se presenta en la misma, lo que hace necesario promover decisiones que vayan en la línea, más que de administrar, de gestionar la demanda. La importancia de buscar estas soluciones radica en que la propia presión asistencial es un elemento determinante para la calidad de la atención y la satisfacción del ciudadano; diversos estudios recogen el perfil tipo de los pacientes que son atendidos por los médicos en las consultas de APS en: ancianos (25-50%), enfermos crónicos (22-50%), hiperfrecuentadores (10%), polimedicados (6%).

Los actuales patrones epidemiológicos: predominio actual de las enfermedades crónicas (diabetes, cardiovasculares, EPOC, etc) sobre las agudas y los cambios socio-demográficos (progresivo envejecimiento de la población, aumento de las personas dependientes, mayores expectativas de vida, nuevos fenómenos de inmigración, etc) están produciendo en la sociedad y en sus necesidades de cuidados tanto un aumento en la demanda como en la calidad de los mismos, los cuales podrían y deberían ser atendidos por uno de los principales proveedores de salud: las enfermeras comunitarias o de APS, también a ser llamadas de familia, las cuales están capacitadas, desde su competencia profesional, para dar respuestas a muchos de los problemas que actualmente demanda la Sociedad y los ciudadanos en los centros de atención primaria.

La OMS a través de su, hasta el pasado año, responsable en temas de Enfermería la Sra. Ainna Fawcett-Henesy, actualmente Directora General de Política Sanitaria para la Región Europea, indica que en el núcleo del Sistema Sanitario debe estar una enfermera de salud familiar (comunitaria), que asesore ampliamente en materia de: hábitos de vida, asistencia familiar y servicios de atención domiciliaria. La enfermera comunitaria con una buena formación, es sin duda un profesional clave de la APS: ayuda a personas y familias a hacer frente a enfermedades y a las discapacidades crónicas, proporcionan asesoramiento sobre estilos de vida y factores de riesgo ligados a los comportamientos, así como ayuda a las familias en cuestiones relacionadas con la salud. Por último refiere la importancia de potenciar las enfermeras de familia e indica que deberán visitar a las familias en sus domicilios, así como en el seguimiento de las patologías crónicas. La innovación en la gestión de los cuidados es una necesidad inaplazable en el Sistema de Salud y es que se debe conjugar la universalización de la APS con la necesidad de administrar con eficiencia unos recursos pasivos en la producción, pero muy activos en las necesidades de ser protegidos.

La Atención Sanitaria integrada debe ser proporcionada por un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios. Es importante reconocer que cada profesional tiene su ámbito de competencia propio y que debe trabajar con los demás sobre la base del respeto mutuo por los conocimientos especializados de cada uno.

La Enfermería de APS fue protagonista inicial y fundamental de la reforma sanitaria, allá por la década de los ochenta (bajo la filosofía de Alma Ata), pasó del entusiasmo a la 'desmotivación' y a la 'desmovilización' en la década de los noventa (quizás promovido por la propia cultura organizativa del sistema). Actualmente desde la propia enfermería hay un movimiento emergente y con fuerza ante los acontecimientos que se avecinan (en la línea de SALUD 21): Gestión en los cuidados, atención domiciliaria y orientación de la APS hacia la familia y la comunidad.

Y como dijo Fons Dekkers, representante de la Federación de Pacientes y Organizaciones de Consumidores de Holanda 'el ideal es que las enfermeras no trabajen a las ordenes de un médico, sino que ambos sean cabezas visibles de un equipo'; dejemos que la Enfermería tenga capacidad de gestionar directa y 'libremente' los cuidados enfermeros, de manera integral y coordinada dentro de un equipo multidisciplinar con la mejor calidad y eficiencia posible, por el bien de los propios ciudadanos que componen la Sociedad de nuestro entorno.

En Venezuela existe tambien una enfermeria emergente, adaptada a los cambios y en miras de ser pionera de ello.

martes 29 de septiembre de 2009

LAS ENFERMERAS VENEZOLANAS MERECEN UNIFICAR ESFUERZOS Y LUCHAR POR UNA CALIDAD DE VIDA SUPERIOR A LA ACTUAL

LAS ENFERMERAS VENEZOLANAS DEBERIAN UNIFICAR ESFUERZOS Y LUCHAR POR UNA CALIDAD DE VIDAD SUPERIOR A LA ACTUAL El dia 23 de julio tuve la oportunidad de seguir paso a paso por telefono y por la internet una lucha de las enfermeras españolas y pense que pasa con las enfermeras venezolanas, tienen años que no unifican sus esfuerzos por un sueldo digno, una vida acorde con su labor que va mas alla de un empleo no me queda duda que es una de las profesiones mas admirables en toda la historia del planeta tierra. Las invito a leer este articulo y seguir sin miedo sus luchas sociales. dice asi textualmente:EUROPA PRESS - Madrid - 23/07/2009 16:46

Más de 50.000 enfermeros se concentran hoy en hospitales y centros sanitarios de toda España para mostrar su indignación a las diferentes administraciones sanitarias el trato dado a la profesión tras los hechos sucedidos en el Hospital Gregorio Marañón, y demandar la adecuación de las plantillas a la ratio europea.

Según informó hoy el Sindicato de Enfermería (SATSE), las concentraciones, que han tenido un seguimiento del cien por cien de la plantilla, se han realizado en todos los centros de toda España, como el Hospital Reina Sofía de Córdoba, Ramón y Cajal y Gregorio Marañón de Madrid, Clínico de Valladolid, Vírgen del Rocío de Sevilla o La Fe de Valencia, así como en otros centros de salud más pequeños.

Durante las concentraciones se ha leído un manifiesto en el que se ha trasladado las condolencias a la familia, el apoyo a la compañera afectada, además de denunciar públicamente la situación en la que trabajan las enfermeras día a día.

Asimismo, el sindicato ha criticado la actitud de la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, por no haber salido en defensa de la profesión y exige que, en el seno del Consejo Interterritorial, se adopten las medidas necesarias para mejorar sus condiciones de trabajo.

Plan de adecuación de plantillas
Según expresa el manifiesto, la sociedad debe saber, que "a los profesionales se les obliga a trabajar con unas plantillas deficitarias, sin que se sustituyan gran parte de las bajas ni los permisos, con gran sobrecarga de trabajo y, obligándoles, incluso en un mismo turno, a realizar el trabajo en distintos servicios o unidades".

Así, los profesionales de enfermería exigen que el Ministerio de Sanidad impulse un Plan para la adecuación de las plantillas de enfermería del Sistema Nacional de Salud a los ratios europeos y, especialmente, a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Piden que se acabe con la rotación forzosa de profesionales entre diferentes unidadesA su vez, piden que se acabe con la rotación forzosa e indiscriminada de profesionales entre diferentes unidades, que se implanten protocolos de Acogida y Tutelaje de los nuevos profesionales que se incorporan a un centro o unidad, que se ponga freno al abuso de la polivalencia de la enfermería, desarrollando su especialización y definiendo los ámbitos y puestos de trabajo que requieren una especial cualificación, y que se introduzcan protocolos de trabajo y de seguridad para el conjunto del Sistema Nacional de Salud.

Además, exigen que se diseñe un Plan de mejora de las condiciones laborales, basado en el análisis de las condiciones y las cargas de trabajo, que nos permita hacer frente a la presión asistencial sin que esto repercuta en nuestra salud ni en la calidad de la asistencia.

Exigen la dimisión del gerente
En Madrid, más de 200 enfermeras y miembros del Comité de Empresa del Hospital General Universitario Gregorio Marañón se manifestaron hoy a las puertas del centro para pedir la dimisión del gerente, Antonio Barba, por no rectificar públicamente las declaraciones en las que calificaba de "error terrorífico" la actuación de la enfermera que causó la muerte del pequeño Rayán.

"No se puede contratar a alguien y al día siguiente soltarle en una UVI "En declaraciones a Europa Press, la enfermera Alicia Martínez, que realizó sus prácticas en el Hospital 12 de octubre, y que pertenece a la misma promoción que la enfermera apartada del ejercicio profesional, declaró que existe "una clara falta de experiencia por parte de los recién graduados especialmente en unidades tan críticas como la de neonatología".

Por último, la enfermera del Gregorio Marañón, Patricia Rodríguez, reclamó "la puesta en marcha de un programa de formación previa para servicios especiales", y aseguró que "no se puede contratar a alguien y al día siguiente soltarle en una UVI como le ha pasado a su compañera".

sábado 19 de septiembre de 2009

Ética Médica: Implicaciones en Enfermería Servicios

Leyendo y buscando material que invite a la reflexion consegui este trabajo maravilloso asi que lean, digieran y a razonar uno de los temas mas bellos del ser humano LA ETICA.


Autor: MSc. Ismark Alberto González Díaz.
Filiación Licenciado en Enfermería, Especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo, Centro Nacional de Investigaciones Científicas, La Habana, Cuba.

En la actualidad el ser humano está viviendo un período único y privilegiado, porque ha adquirido nuevos y fascinantes poderes sobre la vida; pero al mismo tiempo se han desarrollado nuevos conceptos sobre la relación entre la moral y la ciencia, que exigen un cambio en los paradigmas de la práctica de la medicina y de la enfermería. La Ética Médica es una disciplina que se ocupa del estudio de los actos médicos desde el punto de vista moral y los califica como buenos o malos, a condición de que ellos sean voluntarios y conscientes. El término “actos médicos” designa a los actos que realiza el profesional de la medicina en el desempeño de su profesión frente al paciente (ética médica individual) y a la sociedad (ética médica social). Los profesionales de enfermería no solamente se relacionan directamente con el usuario, sino que también forman parte de equipos de investigación y desarrollo de nuevas ideas científicas y tecnológicas; desde esta posición tienen el deber de defender lo correcto sin permitir que su propia concepción de “lo bueno y lo malo” estanque el desarrollo personal y colectivo y a la vez, sin dejar de representar los ideales de ética y moral que los cualifican.

Principios éticos en la práctica de Enfermería
En el curso de la historia de la humanidad nunca se había registrado un avance tecnológico científico tan importante como el que se ha observado en el siglo pasado y en este principio de milenio. Se puede decir que el actual es un período único de la humanidad, en el que han adquirido nuevos y fascinantes poderes sobre la vida y al mismo tiempo se ha entrado a un mundo fértil en nuevos conceptos de las ciencias de la vida y la moral, los cuales exigen un cambio en los paradigmas de la práctica de las profesiones de la Salud.

La Enfermería se reconoce socialmente como una profesión de servicio, orientada netamente a ayudar, servir y cuidar la salud de las personas (1); se puede decir que las enfermeras han representado la esencia del sistema de atención sanitario. Diers, en 1981, escribió que “la enfermería es un trabajo sumamente complicado, ya que requiere la posesión de conocimientos técnicos, gran cantidad de conocimientos formales, capacidad de comunicación, complicidad emocional y otras muchas cualidades, por lo que se considera también como un complejo proceso de pensamiento que lleva del conocimiento a la técnica, de la percepción a la acción, de la decisión al tacto y de la observación al diagnóstico”.

La relación entre enfermera y persona (enferma o sana) no ha sido abordada ni estudiada de la misma forma que la relación médico-paciente, pero se sabe que es un aspecto de esencial trascendencia para lograr los objetivos y propósitos de salud. Es una relación interpersonal en la cual ambos, la enfermera y la persona se encuentran para llevar a cabo en conjunto una serie de acciones dirigidas a mantener o recuperar la salud. También es una relación ética, donde los valores de cada uno deben ser conocidos y considerados de igual importancia, lo que exige del personal de enfermería un comportamiento práctico moral (2). Cuando un paciente presenta complicaciones se originan dilemas éticos, ante los cuales lo primero es determinar qué se pretende lograr y si esto realmente va a beneficiar al enfermo. El análisis ético debe comenzar con una valoración cuidadosa del estado del paciente y de la naturaleza de su enfermedad, las preferencias del enfermo, sus juicios de valor y su realidad social, cultural y económica. Es necesario que en el quehacer cotidiano de los profesionales de la salud se vuelva a dar prioridad al servicio del individuo, su familia y su comunidad, ya que en el medio hospitalario actual se tiende a poner mayor énfasis en el avance tecnológico y científico y en los aspectos técnicos o políticos del trabajo. La enfermera o el enfermero de nuestros tiempos no sólo amerita una preparación fundamentada en los conocimientos científicos que exige el avance tecnológico moderno, sino que también debe desarrollar la sensibilidad frente al dolor y un humanismo genuino que se interese por los problemas del ser humano (4, 5). Corresponde al personal de salud crear un ambiente en el que los valores, costumbres y creencias del individuo sean respetados y se ayude al enfermo a mantener, desarrollar o adquirir autonomía personal y autodeterminación, bajo la guía de criterios profesionales.


Historia de la Enfermería
El nacimiento de la Enfermería se remonta a la Edad Media, época de las enfermeras monásticas, en la que varias mujeres se destacaron en el cuidado de enfermos. Santa Brígida se convirtió en una abadesa famosa en Irlanda y fue respetada como erudita, educadora, consejera y experta en las artes de curación de enfermos y leprosos, recibiendo el título de “patrona de la curación”. Sin embargo, la pionera de la Enfermería moderna es Florence Nightingale, que nació en 1820, en Hampshire, en el seno de una familia terrateniente adinerada. A los 23 años manifestó su deseo de ser enfermera y debió enfrentar la oposición de su familia, ya que esta profesión se consideraba propia de mujeres de clase trabajadora, pero en 1851, a los 31 años de edad, consiguió el permiso y se fue a trabajar al hospital de Kaiserworth, en Alemania; dos años más tarde fue nombrada directora residente del hospital para mujeres inválidas en Harley Street, Londres y al año siguiente encabezó a un equipo de 38 enfermeras que viajó para atender a los soldados británicos en la guerra de Crimea, donde logró introducir reformas sanitarias que redujeron en forma importante la mortalidad.

Posteriormente, a lo largo del siglo XX hubo períodos de escasez de enfermeras, porque muchas de ellas se negaron a participar en una estructura laboral que ofrecía pocas recompensas, muchas horas de trabajo físico arduo y salarios muy bajos; hacia los años 40 las enfermeras llevaban a cabo muchas más tareas y procedimientos, como resultado de la introducción de profundas innovaciones en los cuidados de salud y en los años 70 se acortaron las distancias entre la enfermera profesional y el paciente. El cuidado del paciente de hoy plantea retos diferentes a los que tuvo que afrontar Florence Nightingale, puesto que al personal de enfermería se le exige efectuar tareas que antaño realizaron los médicos: se espera que sean excelentes cuidadores, investigadores, bien capacitados, eruditos y pensadores basados en el razonamiento científico y lógico; esto ha ampliado sus oportunidades, pero al mismo tiempo ha multiplicado sus responsabilidades.

En Cuba, durante las guerras de independencia, en el siglo XIX, numerosas mujeres, hermanas, esposas, madres e hijas de mambises ofrecieron sus servicios a la patria como enfermeras y se dedicaron a la difícil tarea de cuidar a sus compañeros y salvaguardar los hospitales de campaña de la furia de los españoles. Con la intervención norteamericana el panorama se volvió devastador; el gobierno militar de ocupación, para mejorar la salud de sus tropas, comenzó a organizar la Salud Pública y fundó la Escuela de Enfermeras en el Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”, hoy hospital “Comandante Manuel Fajardo”, en el año 1899 (8), bajo la dirección de una de las enfermeras norteamericanas que llegaron a Cuba, Miss O´Donell. En los dos primeros años de ocupación militar se fundaron Escuelas de Enfermeras en todos los hospitales de las cabeceras provinciales, con un plan de estudio de tres años, con enfermeras norteamericanas como superintendentes. Estas escuelas se basaron en el espíritu de consagración y disciplina de Florence Nightingale. En 1902 se graduaron las siete primeras enfermeras; Trinidad Cantero fue la alumna más sobresaliente, recibiendo la Medalla de Oro de ese curso. Posteriormente, en 1909, se fundó la Asociación Nacional de Enfermeras, cuya primera presidenta fue Margarita Núñez (9) y se comenzó a promover a enfermeras cubanas a los cargos de superintendentes de los distintos hospitales de cabecera de las provincias, reemplazando merecidamente a sus homólogas norteamericanas, pues el claustro de las escuelas era genuinamente cubano. Con el triunfo de la Revolución cambiaron completamente los planes de estudio de la enseñanza de la enfermería, mejorando la calidad y extendiendo el servicio de enfermería a todo el país. El 29 de enero del año del triunfo revolucionario, la Asamblea de Diputados del Colegio Nacional de Enfermeros de Cuba (10) tomó la decisión de formar las Milicias de Enfermeros en apoyo a la Revolución y las enfermeras se comenzaron a incorporar a las misiones internacionalistas y a los servicios especializados. En 1976 se creó la Sociedad Cubana de Enfermería para la superación técnica y profesional, y en los años 80 se graduaron las primeras Licenciadas en Enfermería y se iniciaron los primeros cursos diurnos de esta especialidad. La enseñanza de enfermería sufrió una gran transformación cuando se amplió la matrícula de las escuelas existentes y se abrieron nuevas escuelas para cumplir con uno de los principales principios revolucionarios: “la salud, derecho de todos y deber del Estado”. El inicio del Plan del Médico y la Enfermera de la Familia, el 4 de Enero de 1984, introdujo, entre otras innovaciones al modelo de atención vigente en el primer nivel de atención, una propuesta renovadora de la organización del trabajo, cuya validación superó con creces el concepto y la práctica del equipo de salud del sector.

En la actualidad la enfermería cubana muestra logros e insuficiencias, con un balance que se inclina hacia los primeros, a pesar de las múltiples dificultades en el desarrollo de su diaria labor. En el campo de la asistencia, la enfermería cubana está enfrentando dos tareas muy importantes: la primera, en la atención primaria de salud, donde ejerce una participación activa, consciente y responsable en el Análisis de la Situación de Salud (ASS) y en la investigación clínica, epidemiológica y social del Sistema Nacional de Salud (SNS), con el objetivo de diagnosticar el estado de salud de la población a su cargo, identificar las posibles soluciones, coordinar las estrategias de intervención adecuadas y promover la participación activa de la propia comunidad involucrada. La segunda tarea de importancia en el campo asistencial, especialmente en los niveles secundario y terciario del SNS, es la aplicación del método científico de la especialidad, el Proceso de Atención de Enfermería (PAE), con mayor nivel científico cada vez, a pesar de que su práctica no se ha podido generalizar debido a la insuficiencia de este recurso humano (12).

Conceptos de ética y moral
El desarrollo científico y técnico de los profesionales de enfermería en Cuba les ha permitido alcanzar niveles superiores de concientización en los valores humanistas de la profesión, basados en la comprensión y valoración de cada paciente como punto de partida para el tratamiento (10). Con frecuencia se escucha hablar de ética, juicio y valores morales y, aunque los tres términos poseen diferentes significados, existe relación entre ellos. La ética define gran parte de la personalidad de un ser humano e involucra los valores, es decir, la escala de los parámetros más importantes de la persona, a los cuales nunca renunciaría y que se establece a través del juicio y el discernimiento (14).

En el habla corriente, ética y moral se consideran como sinónimos, pero no es así, pues “la moral tiende a ser particular, por la concreción de sus objetos, mientras que la ética tiende a ser universal, por la abstracción de sus principios” (15). La palabra ética viene del griego ethos, que significa costumbre y la palabra moral viene del latín mos, moris, que también significa costumbre; por lo tanto, las dos palabras se refieren a las costumbres, o mejor dicho, a la conducta humana establecida en una época o en una región, por lo que la definición nominal de ética sería la ciencia de las costumbres (16). Los griegos utilizaban dos términos distintos para referirse en un caso a lo que hoy se entiende por “ética” y “costumbre”. Cuando se le usa como sustantivo, la ética o la moral se entiende como un saber específico dentro de las disciplinas humanas, que tiene como objeto la fundamentación racional de la responsabilidad del ser humano para alcanzar lo bueno o lo recto, es decir, designa el saber filosófico coherente y sistematizado sobre las características que deben tener los valores, principios, normas y virtudes necesarios para que el ser humano se realice como tal en su transcurrir histórico. Ese saber sistematizado implica una concepción de los derechos y deberes que le corresponden como individuo que vive en sociedad, así como las prohibiciones, sanciones y todos los tipos de medios adecuados para alcanzar “el bien” en la interacción humana. Sin embargo, con frecuencia la palabra “ética” se emplea en el lenguaje corriente como un adjetivo, así, se dice “esto no es ético” o “tal persona es un inmoral”; en este caso, las palabras “ética” y “moral”, en tanto adjetivo, juzgan la cualidad de determinadas acciones de los individuos en su relación con su responsabilidad frente a los valores, principios y normas morales, hace un juicio evaluativo de una acción humana en cuanto a si es capaz de realizar en la práctica los valores, principios y normas éticas.

La moral existe como norma y la norma es la costumbre hecha consciente; la actitud de las personas con respecto a las costumbres y tradiciones, que de hecho son normas morales, se llama moralidad y permite al ser humano hacer y modificar con su actividad la norma moral (18). La moral se relaciona con el concepto de lo bueno y lo malo, de lo que se debe o no se debe hacer. Este concepto está muy ligado a las costumbres, lo que permite deducir que la moral no es una (permanente), sino muchas (variable). En otras palabras, dado que la costumbre es cambiante, la moral también lo es. Como dice Malherbe, las morales son relativas a las sociedades y a las épocas que las estructuran, las cuales son múltiples. En cambio, la ética, que es la exigencia maestra del ser humano en cuanto tal, es única. Dos ejemplos: la antropofagia era costumbre corriente entre los caníbales y el aborto es aceptado en algunos países; ambos actos eran lícitos moralmente para quienes los ejecutaban, porque la costumbre así lo imponía, pero eran susceptibles de cuestionamiento ético.

El “acto médico”, no tiene que ver sólo con lo relativo a un paciente dado; el médico actúa en su función profesional en actividades distintas a las clínicas y a las quirúrgicas, como son las atingentes a salud pública, laboratorio clínico, patología, medicina legal, investigación biológica, etc. Precisamente, uno de los defectos de la ética tradicional, la hipocrática, es que al juzgar la moral del médico redujo su campo de acción a lo que hiciera al lado del lecho del enfermo o en el quirófano. La Ética Médica es una disciplina que se ocupa del estudio de los actos médicos desde el punto de vista moral y los califica como buenos o malos, a condición de que ellos sean voluntarios o conscientes, entendiendo como “actos médicos” a los que ejerce el profesional de la medicina en el desempeño de su profesión frente al paciente (ética médica individual) y a la sociedad (ética médica social). Los actos que lleva a cabo en función de su vida privada, no profesional, caen en el campo de la ética general, la misma que permite juzgar los actos de cualquier persona.

Al personal de enfermería se le identifica con el que asiste, alivia o cura enfermos, aceptando que la enfermedad es siempre un sufrimiento; por lo tanto, desde su origen es un profesional que pacta, con otro que sufre, el compromiso de aliviarlo, aun a riesgo de hacer suyo ese sufrimiento. Desde el frío uniforme blanco, distante y aséptico, existe una actitud que hace posible el respeto y la dignidad en la relación enfermero (a)- paciente: la empatía, que no consiste en “querer” al otro, sino en ponerse en su lugar, sentir con su piel, ver con sus ojos. Los preceptos hipocráticos contrastan con el desarrollo de la sociedad, la medicina y los servicios de salud; el surgimiento de la bioética se debe a un proceso de investigación filosófica que hizo que la ética médica se viera profundamente penetrada por el aspecto social del accionar médico, facilitando la solución de conflictos que hasta entonces se habían tornado complejos. La ética médica es revolucionaria y no tradicional (20). La ética clínica, uno de los componentes de la ética médica, ha permitido que se consideren los criterios del paciente y del resto de las personas que intervienen en el proceso asistencial en el momento de decidir lo que es bueno o malo, justo o injusto, así como asumir una postura frente a los conflictos éticos que entrañan los procedimientos diagnósticos y terapéuticos modernos (21). En los inicios del siglo XXI, la medicina y la enfermería continúan siendo una profesión cuyo objetivo principal es el cuidado integral de la persona, familia y comunidad, ayudando a promover, mantener y restablecer la salud, aliviando el sufrimiento y preparando para una muerte serena cuando la vida no se puede prolongar con dignidad.

Ética en el profesional de enfermería
La ética de enfermería estudia las razones de los comportamientos en la práctica de la profesión, los principios que regulan dichas conductas, las motivaciones, los valores del ejercicio profesional, los cambios y las transformaciones a través del tiempo. Dentro de sus deberes fundamentales con los enfermos está el compromiso moral de preservar la vida humana, ya que la reflexión ética se basa en el respeto a dos principios fundamentales: la vida y la autodeterminación de la persona. La bioética constituye una disciplina que ha cobrado gran importancia en el mundo actual, donde la ciencia se une con la alta tecnología para ofrecer nuevos métodos para conservar la vida, pero que en ocasiones priva al paciente del calor humano y de su derecho propio a la vida, y también a la muerte. Los profesionales que conforman el equipo multidisciplinario de salud constituyen el centro medular para la preservación de los derechos y calidad de vida de los pacientes, evitando que la ciencia se convierta en la aplicación y desarrollo de técnicas y aparatos sin un trasfondo emocional, social y humano (22). Es preciso imponer siempre un límite a las decisiones profesionales, y este límite implica el respeto a la libre decisión del paciente, a la expresión de su personalidad, en su dignidad de ser humano; se les debe ayudar y aconsejar, pero no forzar sus decisiones. Las formas y modalidades de la comunicación de la “verdad” al paciente y a sus familiares revisten la característica de obligación moral y con inusitada frecuencia imponen un dilema bioético; hay que aprender a decir la verdad, pero no toda la verdad en un instante, sino aquella parte que les beneficie y no la que les hiere (23).

Otro dilema que se vive en Salud es “enfrentar la muerte”, para lo cual es indispensable diferenciar entre eutanasia, dignidad de la muerte y ensañamiento terapéutico y que se puede discernir, no solamente a través del conocimiento profundo de la bioética, sino también de la más recta conciencia. Es preciso imponer siempre un límite a la actuación y decisiones de enfermería en su interacción con el usuario y este límite implica el respeto a la libre decisión del paciente y a la expresión de su personalidad en todos sus aspectos; el usuario tiene derecho a aceptar o rechazar cualquier tratamiento que se le sugiera y al profesional de enfermería sólo le corresponde explicar y justificar la necesidad del procedimiento y, si el caso lo requiere, advertir de los riesgos de rechazarlo. Ejemplos de dilemas éticos son los siguientes: ¿Es correcto decirle a una mujer embarazada que espera con ansias su primer hijo, que el resultado de su ultrasonido indica que el embrión presenta serias malformaciones incompatibles con la vida? ¿Es correcto informarle a un paciente que le quedan pocas semanas de vida debido a un mal en etapa terminal? ¿Es correcto sugerirle a un usuario que la única oportunidad de vida que le queda es que acepte un órgano trasplantado cuyo donante es un animal? ¿Es éticamente correcto aceptar que una madre se embarace con el único fin de lograr células para trasplantárselas a otro hijo que padece de leucemia? Todas estas interrogantes, y muchas más, enfrenta diariamente el personal de enfermería de todo el mundo, porque se mantiene en estrecha relación con el paciente y conoce cada caso de manera personal e íntima.

La participación de los profesionales de enfermería en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades y en la valoración inicial del paciente, junto a otros miembros del equipo de asistencia, contribuye a identificar los problemas de salud. Las enfermeras son responsables de practicar muchas de las pruebas diagnósticas que ayudan a establecer la naturaleza exacta de los problemas; se encargan de una gran parte de las medidas terapéuticas, como la administración de medicamentos y en muchas ocasiones se debe basar en su criterio para establecer acciones terapéuticas; por ejemplo, cuando se indica “administrar cuando sea necesario” (24, 25, 26).

Las enfermeras tienen cuatro responsabilidades fundamentales: promover la salud, prevenir las enfermedades, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento. La necesidad de cuidados de enfermería es universal y el respeto por la vida, la dignidad y los derechos del ser humano son condiciones esenciales de la enfermería, que no hace distinción alguna de nacionalidad, raza, religión, color, edad, sexo, opinión política o posición social. La primera responsabilidad de la enfermera es la consideración a las personas que necesitan su atención profesional; al proporcionarles atención, la enfermera crea un medio en el que se respetan sus valores, costumbres y creencias. La enfermera mantiene reserva sobre la información personal que recibe y juzga juiciosamente cuándo ha de compartirla con alguien. La enfermera o el enfermero tiene responsabilidad legal por las acciones, decisiones y criterios que se aplican en la atención de enfermería directa o de apoyo, considerando que enfermería es una profesión independiente, que contribuye con otras profesiones afines a proporcionar los cuidados de salud necesarios (27). Además, el profesional de enfermería debe mantenerse informado sobre nuevos estudios y planes de acción para detectar las consecuencias perjudiciales que el medio ambiente ejerce sobre el ser humano e, igualmente, sobre los planes de conservación de los recursos naturales, la magnitud de los problemas relacionados con el hábito de fumar y el control del uso de estupefacientes, con el objeto de ayudar a la comunidad y autoridades sanitarias en sus esfuerzos por fomentar y conservar salud de la población (28). Los valores expresados con más frecuencia en la acción de los profesionales de enfermería son: dignidad, vida, salud física, psicológica y espiritual, relación solidaria con los demás, ejercicio responsable de la autonomía, confidencialidad, bienestar individual y social, unidad y participación de la familia, veracidad, rectitud, honradez, buen juicio en la toma de decisiones, empeño por actualizar conocimientos y mantener la competencia, buen uso y aprovechamiento de los recursos y desarrollo de un ambiente laboral seguro, cálido, respetuoso y que favorezca el trabajo en equipo.

El Código de ética para enfermeras del Consejo Internacional de Enfermería (CIE), revisado recientemente en 2006 (29), es una guía para la acción basada en los valores y necesidades sociales; este código ha servido de norma para las enfermeras de todo el mundo desde su adopción, en 1953, y se revisa periódicamente para responder a las realidades de la enfermería y de la atención de salud en una sociedad cambiante. El código establece claramente que el respeto de los derechos humanos, incluyendo el derecho a la vida, a la dignidad y a ser tratado con respeto, es inherente a la enfermería. El Código de ética del CIE orienta a las enfermeras en sus opciones de cada día y sostiene su negación a participar en actividades contrarias a la prestación de cuidados y a la curación. Es necesario que el profesional de enfermería cambie el miedo de la persona por seguridad, el paternalismo por autonomía, el abandono por compañía, el silencio por la escucha, el dolor por su alivio, la mentira por la esperanza y el encarnizamiento terapéutico por el control de los síntomas de su enfermedad. Para enfermería resulta habitual estar junto al enfermo en situaciones difíciles, tanto en las situaciones límites de enfermedad como en sus últimos momentos de vida, convirtiéndose con mucha frecuencia en un apoyo moral o psicológico del paciente, a través del acompañamiento. El personal de enfermería debe mantener la confidencialidad de toda información personal y utilizar discreción al compartirla; esto es vital para mantener un vínculo de confianza entre el paciente y el profesional de la salud, de lo contrario se podría perjudicar los intereses del paciente y la relación terapéutica y, en algunos casos, se podría poner al paciente en situación de riesgo (28). El Juramento Hipocrático prescribe: “Lo que en el tratamiento, o incluso fuera de él, viere u oyere en relación con la vida de los hombres, aquello que jamás deba trascender, lo callaré teniéndolo por secreto” (36). Por otra parte, la obligación del secreto coexiste con la obligación de develarlo cuando no hay otra forma de evitar daño al individuo y/o a la sociedad (37). Entiéndase por secreto profesional médico aquello que no es ético o lícito revelar sin justa causa; el profesional de enfermería está obligado a guardar el secreto profesional en todo aquello que por razón del ejercicio de su profesión haya visto, oído o comprendido, salvo en los casos contemplados por determinadas disposiciones legales.

Conclusiones
Los profesionales de enfermería no sólo se relacionan directamente con el usuario, sino que también se incluyen en equipos de investigación y desarrollo de nuevas ideas científicas y tecnológicas; desde esta posición tienen el deber de comprender, aplicar y difundir los conceptos de ética y moral.
Hoy en día, la bioética es el centro de preocupación de quienes trabajan con seres humanos, fomentando el cuidado integral del paciente y su familia con base en el respeto, la solidaridad y el amor.
El personal de enfermería constituye la piedra angular del Sistema Nacional de Salud mediante su práctica profesional científica, humanística, espiritual y renovadora, que los perfila como profesionales idóneos y capaces de conmover al mundo con su testimonio de amor y servicio.
La ética del cuidado enfatiza el valor de cada persona como ser único, que toma decisiones desde sus propios ideales, mitos y símbolos y desde su propia visión de la realidad; por lo tanto, la ética trata de alcanzar aquello que va más allá de los intereses particulares.
El amor a la profesión, la responsabilidad, el humanismo y la honestidad constituyen valores esenciales, reguladores de la actuación de un profesional competente, que se reflejan en cada persona de manera diferente en función de su historia individual, sus intereses y su capacidad.
El personal de enfermería debe conocer el código de ética y utilizarlo como una herramienta de trabajo en la toma de decisiones, con la finalidad de actuar bien, a conciencia y en beneficio de quien recibe el servicio de enfermería.
Es indispensable tener un sistema de valores y principios firme en el momento de adoptar una resolución razonable y ética: tener conciencia de lo que es valioso moralmente facilita el cumplimiento del deber.


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jueves 3 de septiembre de 2009

Código Internacional de Ética de Enfermería

Adoptado por el Consejo del Consejo Internacional de Enfermeras
(São Paulo, Brasil, 10 de julio de 1953)

La responsabilidad fundamental de la enfermera tiene tres aspectos: conservar la vida, aliviar el sufrimiento y fomentar la salud.

La enfermera debe aplicar en todo momento las normas más elevadas de los cuidados de enfermería y conducta profesional.

La enfermera no sólo tiene que estar bien preparada para ejercer sino que tiene que mantener sus conocimientos y capacidades al elevado nivel que corresponda.
Deben respetarse las creencias religiosas del paciente.

La enfermera mantendrá reserva sobre la información personal que reciba.

La enfermera conoce no sólo sus responsabilidades sino también las limitaciones de su función profesional; recomienda o da tratamiento médico sin orden del médico sólo en caso de urgencia e informa a éste lo más pronto posible.

La enfermera tiene la obligación de llevar a cabo con inteligencia y lealtad las órdenes del médico y de negarse a participar en procedimientos no éticos.

La enfermera mantiene la confianza en el médico y demás miembros del equipo de salud: la incompetencia o conducta no ética de los miembros del equipo sólo deben exponerse a la autoridad competente.

La enfermera tiene derecho a una remuneración justa y sólo acepta esa compensación según prevea el contrato real o implícito.

La enfermera no permite que su nombre sea utilizado para la publicidad de productos ni en relación con ninguna otra forma de publicidad personal.

La enfermera coopera y mantiene una relación armoniosa con los miembros de otras profesiones y con sus colegas de enfermería.

La enfermera en su vida privada mantiene una conducta irreprochable que acredite a su profesión.
La conducta personal de la enfermera no debe descuidar conscientemente las normas de comportamiento aceptadas de la comunidad en que vive y trabaja.

La enfermera debe participar y compartir con otros ciudadanos y otras profesiones de salud la responsabilidad de iniciativas tendientes a satisfacer las necesidades de salud del público locales, estatales, nacionales e internacionales.

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El anteproyecto del Código figurará en el sitio del CIE de la web y se podrán comentar las revisiones propuestas, si se desea. A partir de julio de 1999, se puede conseguir una copia impresa del proyecto dirigiéndose a:
Dr. Tesfamicael Ghebrehiwet, del CIE,
Correo electrónico: tesfamic@uni2a.unige.ch

lunes 17 de agosto de 2009

Cáncer de Mama

Cáncer de Mama (información general)



El cáncer de mama es una enfermedad en la cual se desarrollan células cancerosas en los tejidos de la mama. La glándula mamaria se compone de varios racimos de lóbulos y lobulillos conectados mediante unos conductos delgados, a modo de ramas de un árbol, en estos conductos se desarrolla el cáncer de mama más frecuente que es el cáncer ductal, el otro tipo de cáncer de mama es el carcinoma lobular.



Causas:

Existe una predisposición familiar que se trasmite a través de los genes (en los cromosomas), siendo el 5% al 10% de todos los casos del cáncer de trasmisión hereditaria. Otro factor que predispone al cáncer de mama es el uso de los anticonceptivos hormonales (**).

Diagnóstico:

La prevención más eficaz del cáncer de mama es la detección precoz y por ello la autoexploración de mamas, de forma periódica, es fundamental. Además a partir de los 50 años y antes si existen factores predisponentes familiares, se deben realizar de forma periódica (cada 2 años) una exploración llamada mamografía. Esta exploración detecta pequeños tumores que pueden pasar desapercibidos en la autoexploración.

La aparición de algún nódulo sospechoso indica la realización de una biopsia del mismo, esto supone tomar un pequeño trozo del nódulo y analizarlo al microscopio para determinar la presencia de células cancerosas. Normalmente la toma de la muestra se realiza mediante una aguja que se introduce en el tejido mamario y por aspiración se recoge parte del tejido sospechoso.

Si el análisis detecta células cancerosas se realizarán otros estudios para ver la sensibilidad de estas células con las hormonas femeninas (estrógenos y progestágenos). Según la sensibilidad a estas hormonas podremos sacar conclusiones sobre el tratamiento más correcto, ya que las hormonas del crecimiento se utilizarán de forma diferente según la respuesta a las hormonas femeninas de cada cáncer, y la probabilidad de recidivar será diferente en unos casos y en otros.

La curación del cáncer de mama dependerá del estadio de extensión en el momento del diagnóstico así como de la salud general de la persona afectada.

Etapas de Extención:

- Cáncer de mama etapa 0 (in situ).
Las células cancerosas solo se extienden por parte del tejido ductal o lobular de la mama. El lobular in situ aunque no es un verdadero cáncer supone una predisposición a desarrollarlo,
el ductal in situ si o es.

- Etapa I
El tamaño del nódulo canceroso es menos de 2 centímetros y sin extensión a otros tejidos.

- Etapa II
Si el tamaño del cáncer es menor de 2 cm y se ha extendido a los ganglios de la axila, o cuando el nódulo canceroso es mayor de 2 cm y menor de 5 cm con o sin diseminación a los
ganglios de la axila.

- Etapa III
La etapa III A
El nódulo canceroso es menor de 5 cm pero se ha extendido a los ganglios de la axila que se encuentran abigarrados y pegados entre sí o a otras estructuras. O bien si es mayor de
5 cm con diseminación axilar.
La etapa III B
El nódulo canceroso se extiende por los tejidos cercanos a la mama, la piel, las costillas, los músculos del tórax o a los ganglios linfáticos de la pared torácica.

- Etapa IV
Cuando las células cancerosas se han diseminado a otros tejidos del cuerpo (huesos, pulmones, hígado o cerebro), y también localmente a la piel y a los ganglios linfáticos del cuello y clavícula.

Cáncer inflamatorio de la mama

Es un tipo concreto y raro de cáncer de mama, la mama tiene aspecto inflamado con rubor y calor con modificaciones de la superficie de la piel. Es muy agresivo y se disemina rápidamente.

Recurrente
Cuando el cáncer se ha tratado y vuelven a aparecer células cancerosas en la mama, la pared torácica o en otras partes del cuerpo.

Tratamiento:

En el tratamiento del cáncer de mama se utilizan cuatro tipos de tratamiento:
- Cirugía
- Radioterapia
- Quimioterapia
- Terapia hormonal

Se están realizando estudios clínicos con terapia biológica y con el trasplante de medula ósea.
En primer lugar se utiliza la cirugía para extraer el nódulo canceroso de la mama, también se extraen los ganglios linfáticos axilares para su análisis en el microscopio y detectar la extensión de células cancerosas.

Tipos de cirugía para el cáncer de mama.
- Cirugía conservadora: Lumpectomía (biopsia escisional o escisión amplia) consiste en la extracción del tumor canceroso y una zona de seguridad a su alrededor y en ocasiones algún ganglio axilar. Se asocia posteriormente con la radioterapia.
- Mastectomía parcial, en ella se extrae el cáncer con parte del tejido de alrededor del mismo y el recubrimiento de los músculos del tórax debajo del tumor, con los ganglios
linfáticos axilares. También se aplica posteriormente la radioterapia.
- Cirugía agresiva o radical: Mastectomía radical es la extracción de toda la mama y el recubrimiento de los músculos del tórax y de la pared torácica situados debajo del tumor, con los ganglios linfáticos axilares. En la mastectomía parcial modificada parte de los músculos de la pared del tórax se conservan.

La radioterapia puede ser externa o o a través de radioisótopos aplicados localmente (radioterapia interna).

La quimioterapia se aplica de forma endovenosa.

La terapia hormonal se aplica si las células cancerosas analizadas tiene receptores para estrógenos o progesterona. El tamoxifeno se utiliza como terapia hormonal, se administra durante 5 años en el cáncer de mama sin extensión a los ganglios linfáticos. El problema es que aumenta la probabilidad de aparición del cáncer de útero.

Tratamiento por etapas de extensión:
- Etapa 0 CÁNCER DE MAMA IN SITU
1. Cirugía para extraer toda la mama (mastectomía total).
2. Cirugía para extraer únicamente el cáncer (lumpectomía) más radioterapia.
3. Estudios clínicos con lumpectomía más radioterapia con o sin terapia hormonal.

En pocas ocasiones se realizará una extracción de los ganglios de la axila.

- En el carcinoma lobular in situ se puede optar por :
1. Biopsia diagnostica seguida por mamografías anuales
2. La terapia hormonal con tamoxifeno
3. Cirugía para extraer ambas mamas (mastectomía total)

- ETAPA I
1.Cirugía de lumpectomía o mastectomía parcial con limpieza de ganglios axilares, con radioterapia posterior. Esta pauta tiene niveles de curación similares a la mastectomía radical modificada.
2. Mastectomía radical modificada, con los ganglios linfáticos axilares.

Además de una terapia adyuvante:
a) Quimioterapia.
b) Terapia hormonal ( tamoxifeno por 5 años).
c) Estudios clínicos con diversas pautas.

- ETAPA II
1.Lumpectomía o la mastectomía parcial, con algunos ganglios linfáticos axilares. La radioterapia posterior produce indices de curación similares a al mastectomía radical.
2.Mastectomía radical modificada, con ganglios linfáticos axilares.

Además de una terapia adyuvante:
a) Quimioterapia.
b) Terapia hormonal (tamoxifeno por 5 años).
c) Estudios clínicos con diversas pautas.

- ETAPA III
Cáncer de mama etapa IIIA :
1. Mastectomía radical modificada ó la radical (con ganglios linfáticos axilares).
2. Radioterapia administrada tras de la cirugía.
3. Quimioterapia con o sin terapia hormonal además de la cirugía y la radioterapia.
4. Estudios clínicos con diversas pautas.

Cáncer de mama etapa IIIB :
1. Quimioterapia para disminuir el tamaño del tumor, después se realiza la cirugía y/o la radioterapia.
2. Terapia hormonal además del resto.
3. Estudios clínicos con diversas pautas.

- ETAPA IV
1. Radioterapia o una mastectomía para reducir los síntomas.
2. Terapia hormonal con o sin cirugía para extraer los ovarios.
3. Quimioterapia.
4. Estudios clínicos con diversas pautas.

CÁNCER INFLAMATORIO DE LA MAMA
Se utiliza las mismas pautas que para el cáncer de mama en etapa IIIB o IV.

CÁNCER RECURRENTE
1. Terapia hormonal con o sin cirugía para extraer los ovarios.
2. Si el tumor recurrente es aislado se aplica la cirugía y/o la radioterapia.
3. Radioterapia paliativa del dolor
4. Quimioterapia.
5. Estudios clínicos con diversas pautas.

Otros artículos relacionados con el tema y de la misma autora (*):
- Cáncer prostático. - Cáncer cérvico uterino.

(*) Elaine Vanderwaar es bióloga egresada de la facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México.





Nota del editor.

(**) Según la American Cancer Society, los factores de riesgo asociados con el desarrollo del cáncer del seno son:

Sexo: El solo hecho de ser mujer es el factor de riesgo principal del cáncer del seno (también puede afectar a los hombres pero la probabilidad es mucho menor).
Edad: La mayoría de los casos de cáncer del seno son en mujeres mayores de 50 años.
Historia familiar: El riesgo de cáncer del seno es mayor entre las mujeres cuyos parientes consanguíneos cercanos tienen esta enfermedad.
Historia personal de cáncer del seno: Una mujer con cáncer en un seno tiene mayores posibilidades de que se le origine un nuevo cáncer en el otro seno o en otra parte del mismo seno.
Grupo étnico: La mujeres blancas tienen ligeramente mayores probabilidades de padecer de cáncer del seno que las mujeres de étnias con piel negra.
Historia de biopsias anormales del seno.
Menstruación a una edad temprana (antes de los 12 años).
Menopausia después de los 55 años.
Tratamientos previos de radiación: Mujeres que recibieron tratamiento de radiación en el área de tórax cuando eran niñas o jóvenes tienen un riesgo significadamente más alto de cáncer del seno.
Uso de Dietilestilbestrol (DES) durante el embarazo.
El riesgo de cáncer del seno y los estilos de vida

No tener niños o teniendo el primer hijo después de los 30 años.
Uso de píldoras contraceptivas: Aun no está claro que papel representan las píldoras contraceptivas en el riego de cáncer del seno.
Terapia hormonal restitutiva (HRT): Es aparente que el uso a largo plazo de la terapia hormonal restitutiva combinadas (estrógenos junto con progesterona) después de la menopausia puede aumentar el riesgo de cáncer del seno.
Amamantar y el embarazo: Algunos estudios indican que la lactancia materna reduce ligeramente el riesgo de cáncer del seno, especialmente si el periodo de lactancia es de 1 ½ a 2 años. Otros estudios indicaron que la lactancia no impactaba el riesgo.
Alcohol: El uso de alcohol está claramente relacionado con un ligero aumento en le riesgo de cáncer del seno.
Sobrepeso y una dieta alta en grasa: El sobrepeso se asocia con un riesgo más alto de cáncer del seno en todos los estudios, especialmente para las mujeres después de la menopausia.
Ejercicio: La evidencia está aumentando que una actividad física reduce el riesgo de cáncer del seno.